Verónica busca ser feliz…

Una niña hacía su primera confesión. El cura le aconsejó:

Si quieres ser feliz un día, estrena un par de zapatos; si quieres ser feliz una semana, mata a un cerdo. Si quieres ser feliz toda tu vida hazte de clausura.

Y Verónica, como hacemos todos, buscó la felicidad por todos sitios: siendo guapa y lista, estudia mucho; pero también sale de Discos, fuma porros, y se echa un que le prueba su amor comprándole un caballo. Pero eso no le llena.

Buscaba algo: en mi interior algo me urgía a buscar sin descanso. Viendo cómo la gente destruía su vida, yo deseaba algo que no se acabara, que fuera eterno.

Y buscando, errando, y volviendo a buscar, llegó al monasterio y entró de novicia (principiante), a los 24 años. De eso hace 23 años…

Y allí está, feliz…

Hoy Verónica es una de las 72 monjas Clarisas del convento de la de Nuestro Señor, de Lerma, a diócesis de Burgos (tel. 947 170122), en el que la media es 31 años de edad.