El Silencio Culpable

El silencio culpable 
Sr. Director:

Desde la publicación de la del Aborto en 1985, con la que se instituyó en España la cultura de la , se han llevado a cabo más de un millón de abortos (asesinatos de niños). Desde el 1 de enero hasta el 2 de mayo de 2006, en España se han cometido 28.295 abortos más (fundamentalmente por razones psicológicas). No todo queda ahí. Ahora, la Unión Europea financia el aborto en . Conforme a la información del Ministerio argentino del ramo, el ministro de Relaciones Exteriores D. Jorge Taiana, el ministro de , y Tecnología D. Daniel Filmus, junto con el ministro de y Ambiente D. Gines González García, firmaron el pasado 20 de abril un acuerdo con el Presidente del Grupo de Trabajo de la para las Relaciones con MERCOSUR del Parlamento Europeo, Diputado Menéndez del Valle y el Director para la de la de Cooperación de la Comisión Europea D. Fernando Cardesa García, ambos del Partido Socialista Europeo, para llevar a cabo el cumplimiento de las metas del (de la ) que incluyen los llamados “derechos y reproductivos, el aborto por medios y/o quirúrgicos.

No nos conformamos con luchar por la ley de derechos de los simios, ni por utilizar la genética en embriones de especies en extinción, donde sus células son que hay que cuidar para reproducirlos y recuperar el ecosistema en el que se desarrollan.

Pero cuando se trata de embriones humanos, de fetos humanos, entonces sólo son células con las que se puede investigar, clonar, reproducir, donar, congelar, eliminar etc. Para los carlistas es el peor y más cruel genocidio de los siglos XX y XXI, y encima, con nuestros impuestos, intentamos la Desarrollada Unión Europea y la omnipresente ONU, que estos asesinatos se extiendan a Hispanoamérica y resto del tercer . Es la cultura de la muerte. Gritemos todos un Si a la vida que resuene en todos los foros internacionales aprovechando el Encuentro Mundial de las Familias en el mes de julio en . Por ellos, por los más indefensos mártires de la progresía humana. Por los niños a los que no les dejan ni asomarse a la vida.

Federico Ferrando Roda