Huir de la tentación, punto central para conservar la pureza de corazón

¿Cómo vencer las tentaciones de impureza?
EJEMPLO DE ALGUNOS SANTOS DE COMO VENCIERON LAS TENTACIONES CONTRA LA FORNICACION.

Estaban una vez reunidos fray Gil, fray Simón de Asís, fray Rufino y fray Junípero. Hablaban de y de la salvación del , y dijo fray Gil a los demás:

— ¿Cómo hacéis vosotros con las tentaciones de impureza?

Continúa…

Fray Simón respondió:

— Yo considero la vileza y torpeza del , y así concibo una grande abominación y me .

— Yo me echo tendido por tierra -dijo fray Rufino- y estoy en para implorar la clemencia de Dios y de la Madre de , hasta que me siento del todo libre.

— Cuando yo oigo venir -contestó a su vez fray Junípero- el ruido de la sugestión diabólica, acudo inmediatamente a cerrar la puerta de mi corazón, y pongo dentro, para seguridad de la fortaleza, mucha tropa de santos pensamientos y deseos, y cuando llega la sugestión carnal y llama a la puerta, respondo yo de dentro: «Afuera, que la casa está ya tomada y no cabe en ella más gente»; y así nunca dejo entrar el pensamiento impuro dentro de mi corazón, y viéndose vencido y derrotado, huye no sólo de mí, sino de toda la comarca.

Dijo entonces fray Gil:

— Contigo estoy, fray Junípero; el enemigo carnal no se puede combatir de mejor manera que huyendo; porque tiene dentro al traidor apetito, y acomete además de fuera por los sentidos corporales, con tanta fuerza que sin huir no se puede vencer. El que de otra manera quiera combatir se fatigará en la batalla y pocas veces conseguirá victoria. Huir del vicio nos llevará a ser vencedores.