Homenaje a aquel bendito maestro

Si describimos a este niño que veíamos en la foto hasta que el "para siempre" de dejó de ofrecerla, encontramos que es bien proporcionado, ordenado, simpático, con una mirada profunda y limpísima.
Es un niño como cualquiera de los muchos que pululan por las escuelas de nuestro país. Hubo un maestro que utilizó su tiempo y energía en hacerle descubrir la belleza de la verdad. De él este niño descubrió qué era importante y qué era desechable, qué principal y qué secundario. De él descubrió cómo sacar rendimiento de su inteligencia y destilar la de los y de la vida.

Sigue con la anecdota…

Ese niño se llama Joseph Razinger.
Queremos homenajear hoy al Maestro de y a todos los maestros.