Mi vida no vale menos por tener discapacidad

La hormiguita coja

Había una vez una pequeña que nació sin una patita, por lo que todas las demás le hacían burla y le decían que mejor se fuera a otro hormiguero, que ahí no servia para nada, ya que la hormiguita no podía ayudarlas en la del hormiguero.

Afligida por el rechazo de sus compañeras decidió marcharse, pero, de pronto, un temblor derrumbó lo que con tanto esfuerzo las hormigas habían logrado construir, dejando a la reina atrapada en esa gran montaña de tierra. Las hormigas tristes dieron por muerta a su reina y exclamaron: "todo ha terminado" y se quedaron mirando solamente su obra derrumbada.

Sin embargo la hormiguita, a pesar de su problema, decidió escarbar y se pasó muchos días así, hasta que encontró a la reina con vida. Las demás hormigas se quedaron sorprendidas de lo que fué capaz de hacer sólo para ayudar a una de las suyas sin importarle arriesgar su vida y a pesar de no tener una patita. Y desde ese día la hormiguita trabajo como cualquier otra.

¿Qué pensábais que mi vida no era importante?

Por Aracely M. García Capeline

Cuento, con intención

Extraído de aquí…