Diez CHISTES clásicos (y cortos)

Defectos permanentes
Estaba un borracho en una esquina, cuando una mujer pasa caminando, el borracho la observa y le dice:
¡Adiós fea!
La mujer indignada se da media vuelta y le dice:
¡Borracho!
El borracho con una sonrisa le dice:
Sí, pero a mí, mañana se me pasa.

Suegras for ever
Un señor está triste y le dice un amigo:
Oye, ¿Qué te pasa?
Y le contesta:
Es que casi atropello a mi suegra.
Y el amigo le dice:
¿Qué pasó? ¿Te falló el freno?
No, ¡El acelerador!

Cuidarse (también los hombres)
Dos amigas hablando:
María, ¿qué me das por mi marido?
Nada.
¡Trato hecho!

Continúa la lista de chistes…

Despecho de hombre
Un hombre ejecutivo destinado temporalmente en Paris por negocios, recibe una carta de su novia desde Chile
La carta decía lo siguiente:
Querido Alejandro:
Ya no puedo continuar con esta relación. La distancia que nos separa es demasiado grande. Tengo que admitir que te he sido infiel diez veces desde que te fuiste y creo que ni tu ni yo nos merecemos esto, lo siento.
Por favor devuelveme la foto que te envié. Con amor.
María
El hombre, muy herido, le pidió a todos sus compañeros de trabajo que le regalaran fotos de sus novias, hermanas, amigas, tías, primas,etc.
Junto con la foto de María, incluyó todas esas otras fotos que había recolectado de sus amigos. Había 57 fotos en el sobre y una nota que decía:
María, perdóname, pero no puedo recordar quien eres.
Por favor, busca tu foto en el paquete y devuelveme el resto.

Presencia de Dios
Un ladrón a la media noche se mete en una casa a robar. Entra por una ventana, y cuando está adentro en la oscuridad oye una voz que dice:
¡Jesús te está mirando!
Entonces, el ladrón se asusta y se detiene. Luego como ve que no ocurre nada continúa. Y de nuevo la voz le dice:
¡Jesús te está mirando!
El ladrón asustado prende la luz y ve que la voz venía de un loro que estaba en una jaula, y el ladrón le dice:
¡Ahhh que susto me diste! ¿Cómo te llamas lorito?
Y el loro le responde:
Me llamo Pedro.
Pedro es un nombre extraño para un loro.
Y el loro le contesta:
Más extraño es el nombre Jesús para un Doberman.

Ayuno de amor
En la mañana no desayuno porque pienso en ti, al mediodía no almuerzo porque pienso en ti, en la tarde no meriendo porque pienso en ti, y en al noche no duermo, ¡porque tengo hambre!

Meter la pata…
Entra una señora a la carnicería y dice:
Deme esa cabeza de cerdo de allí.
Y contesta el carnicero:
Perdone señora, pero eso es un espejo.

Meternos en lo que no nos llaman


Un señor de mediana edad lleva una hora sentado en un bar mirando la copa sin beberla, cuando llega un camionero alto y gordo y se bebe la copa de un solo trago. El pobre hombre se echa a llorar, y el camionero le dice:
¡Vamos, buen hombre, era solo una broma, ahorita le pido otra copa!
El señor le contesta:
No, no es eso, es que hoy ha sido el peor día de mi vida. Primero, llego tarde al trabajo y me despiden. Luego, al llegar donde había dejado mi coche, veo que se lo habían robado. Camino a mi casa y veo a mí mujer con otro hombre, y me vengo para acá, y cuando por fin iba a terminar con todo esto, llega usted y se toma mi veneno.

Poner un huevo con cierta dificultad
Un hombre va al cielo y le preguntan:
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
Vaya por Dios, no me aparece en pantalla.
Pero, ¿Y eso?, si yo he sido muy bueno, muy bueno.
Pues no sé, va a tener usted que pasar por el infierno.
Pero, joder, si yo…
Nada, nada, ya le digo que su nombre no aparece en la pantalla, y por favor no nos interrumpa que tenemos mucho lío.
Llega al infierno:
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
Uhm, no aparece en pantalla, va tener usted que pasar por el purgatorio.
Pero oiga, ¿Qué dice?
Sí, sí y además no me entretenga, ¿No ve que estoy ocupado?
Llega al purgatorio.
¿Nombre y apellidos?
Manolo Gutiérrez.
No, no parece en pantalla, tiene usted que reencarnarse. Puede elegir entre un rinoceronte del Congo o una gallina andaluza.
Pero…
Ni pero ni leches, a reencarnarse ya mismo.
De repente Manolo que aparece en una granja (convertido en gallina) entre otras dos gallinas.
Esto, ¿También reencarnación?
Sí, ¿Y aquí, qué hay que hacer?
Pues poner huevos.
¿Y eso?
Sino te pasan a la sala de despiece.
¿Y cómo ponen huevos?, yo no he puesto huevos en mi vida.
Apretando.
¿Apretando?
Sí, sí, sí, aprieta.
Gghrmhnrrrmeegrnmnmgreggmmh…
¡Manolo! ¡Manolo! ¡Despierta que te estas cagando!

Es corto y malo (no cuenta…)
¿Cuál es el colmo de un sordo?
Que al morir le dediquen un minuto de silencio.

La mente de una mujer
Estaba un hombre caminando por la playa, de repente alzó los ojos al cielo y con toda la devoción que pudo, pidió a Dios que le concediera un deseo. Dios al verlo se apiadó de él.
Pedid y se os dará, exclamó una voz desde lo alto.
Mira Dios, tengo una novia que vive en España, yo vivo en Mallorca y me cuesta mucho ir a verla, ¿No podrías construirme un puente que una las islas con la península?
Eso que me pides, respondió Dios, es un trabajo muy materialista. Tendría que erguir grandes pilares de hormigón que profanarían mis océanos. Debería emplear cientos de toneladas de hierro y asfalto, reflexiona hijo mío, pídeme algo que me honre y glorifique. A lo que el hombre respondió:
Me he divorciado tres veces, me gustaría tener el don de saber escuchar a las mujeres, comprenderlas, saber por qué dicen no cuando quieren decir sí y viceversa, qué quieren decir cuando callan, por qué lloran sin motivos, ¿Cuál es el secreto para hacer feliz a una sola mujer?
Dios desde lo alto carraspeó y respondió a su deseo con una pregunta:
¿Y de cuántos carriles dices que quieres el puentecito?

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