A la orden (ofrecimiento de obras)

A la orden

En un cuartel de la Guardia Civil, después de una charla religiosa del capellán, uno de los “números” explicaba al sacerdote cómo hacía el ofrecimiento de por las ñanas.
– Una vez vestido y uniformado – decía-, con el tricornio puesto, me cuadro delante de un bastante grande que tengo en mi habitación. Le saludo militarmente y le digo: ¡A tus órdenes!.
– Estupendo, para un hombre con militar -apostillaba el sacerdote -. Procura luego, a lo largo del día, estar atento a sus órdenes.

Continúa la con una breve reflexión…

Estupendo gesto para empezar el día un militar. Y estupenda la actitud que demuestra ese gesto.
Ahora bien, una buena parte de las “ordenes” de a lo largo de cada día, van a referirse a nuestro trabajo profesional. Por voluntad divina tendremos que dedicarle muchas horas.

Filgueiras Pita, Sacerdote