Un hombre ocupadíiiiisimo (oración y trabajo)

A más ocupación, más

Un hombre de , ocupadísimo, preguntaba a un , también cargado de ocupaciones:
-¿Cuál es el de la serenidad de su y del admirable resultado de sus ?.
– A todas vuestras ocupaciones, mi querido amigo, – le dijo el obispo- añadid todas las ñanas media hora de meditación. Despacharéis más fácilmente vuestros asuntos, y aún podréis coger algunos más.

Continúa la con una reflexión…

“ El labrador no pierde el tiempo mientras prepara las herramientas “, dice un viejo refrán castellano. El tiempo que emplea en esa tarea, lo gana con creces después…

A la oración vamos a ponernos a punto nosotros mismos. Y nosotros somos la principal herramienta en nuestro trabajo.

Filgueiras Pita, Sacerdote