La llave de la felicidad (felicidad, corazón…)

La felicidad es difícil de encontrar… 

A veces la buscamos como un loco en un trastero, como un niño busca una moneda en el fondo de un sillón… Sigue el enlace de esta para encontrar una posible respuesta a esta pregunta: ¿Dónde estará?….
El de la felicidad

, se sentía solo y quería hallarse acompañado. Entonces decidió crear unos seres que pudieran hacerle compañía. Pero cierto día, estos seres encontraron la llave de la felicidad, siguieron el camino hacia el Divino y se reabsorbieron a Él.

Dios se quedó triste, nuevamente solo. Reflexionó. Pensó que había llegado el momento de crear al ser humano, pero temió que éste pudiera descubrir la llave de la felicidad, encontrar el camino hacia Él y volver a quedarse solo. Siguió reflexionando y se preguntó dónde podría ocultar la llave de la felicidad para que el hombre no diese con ella. Tenía, desde luego, que esconderla en un lugar recóndito donde el hombre no pudiese hallarla. Primero pensó en ocultarla en el fondo del mar; luego, en una caverna de los Himalayas; después, en un remotísimo confín del espacio sideral. Pero no se sintió satisfecho con estos lugares. Pasó toda la noche en vela, preguntándose cuál sería el lugar seguro para ocultar la llave de la felicidad. Pensó que el hombre terminaría descendiendo a lo más abismal de los océanos y que allí la llave no estaría segura. Tampoco lo estaría en una gruta de los Himalayas, porque antes o después hallaría esas tierras. Ni siquiera estaría bien oculta en los vastos espacios siderales, porque un día el hombre exploraría todo el universo.
 -“¿Dónde ocultarla?”, continuaba preguntándose al amanecer.
 Y cuando el comenzaba a disipar la bruma matutina, al Divino se le ocurrió de repente el único lugar en el que el hombre no buscaría la llave de la felicidad: dentro del hombre mismo. Creó al ser humano y en su corazón colocó la llave de la felicidad.

(Anónimo Hindu)
Muchas veces buscamos la felicidad en las cosas materiales y externas, pero donde realmente la encontramos es en nuestro interior