El domingo de Ramos el Papa denuncia la indiferencia ante el destino de muchos refugiados

En la imagen de
Jesús —a quien durante la Pasión «le es negada toda justicia» y que
«experimenta en su propia piel también la indiferencia», el Papa Francisco ve
reflejada la de «mucha gente, muchos marginados, muchos refugiados», de cuyo
destino «muchos no quieren asumirse la responsabilidad».

Así se expresó el Pontífice
durante la celebración del domingo de Ramos, que presidió el 20 de marzo por la
mañana en la plaza de San Pedro, con la presencia de una gran multitud de
fieles, entre los cuales muchos jóvenes a quienes dio cita para el próximo
encuentro mundial de la juventud que tendrá lugar en Cracovia del 26 al 31 de
julio.

Cerca del obelisco, el Papa bendijo las palmas y ramas de olivo y, al
término de la procesión hasta el atrio de la basílica vaticana, celebró la
misa. En la homilía el Pontífice comentó el relato de la Pasión según Lucas,
invitando, en estos días de la semana santa a mirar a menudo el Crucifijo que
«es la “cátedra de Dios”, para aprender el amor humilde, que salva y da la
vida, para renunciar al egoísmo, a la búsqueda del poder y de la fama». Al término de la celebración, Francisco guió la oración
mariana del Ángelus, confiando a la intercesión de san Juan Pablo II los últimos meses de preparación de la
jornada de la juventud en tierra polaca. Esta, en el marco del año santo de la
misericordia, será el Jubileo de los jóvenes a nivel de la Iglesia universal.

Homilía del domingo de Ramos

Ángelus del Papa

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