Fe también es luchar con Dios, mostrarle nuestra amargura sin simulaciones

(RV).- La esperanza cristiana, tema del ciclo de catequesis del Papa Francisco durante este período natalicio, “es una esperanza que abre nuevos horizontes” y que “nos hace capaces de soñar aquello que no es siquiera imaginable”.

En un Aula Pablo VI repleta de fieles y peregrinos, el pontífice explicó aún la esperanza, esa que “nos hace entrar en la oscuridad de un futuro incierto, para caminar en la luz”.

Se trata de un camino difícil en el que, como el anciano Abrahán, puede suceder que nos sintamos solos y nos lamentemos con el Señor. Algo que, en definitiva, es parte de la misma fe porque, tal como explicó el Papa, la fe “no es sólo silencio que todo lo acepta sin replicar” ni la esperanza “es certeza que nos pone al seguro de la duda y de la perplejidad”. La fe también es “luchar con Dios”, y “mostrarle nuestra amargura sin simulaciones”, porque esperanza “también es no tener miedo de ver la realidad por lo que es y aceptar sus contradicciones”.



A continuación el resumen de la catequesis que el Papa pronunció en nuestro idioma: 

Queridos hermanos y hermanas

Abrahán es modelo de fe y de esperanza: «creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones». Creyó en la palabra de Dios que sería padre, aun cuando pareciera imposible, porque él era anciano y su mujer estéril. Su fe se abrió a una esperanza que parecía absurda, pero así es la esperanza, sorprende y abre horizontes, nos hace soñar lo inimaginable, y lo realiza.

El desaliento y la frustración también llegaron a la vida de Abrahán. Él veía pasar el tiempo y la promesa hecha por Dios seguía sin cumplirse, aunque Dios ratificaba una y otra vez su promesa. A Abrahán lo único que le quedaba era confiar en la Palabra del Señor y seguir esperando.

Pero Dios le dio un signo: «mira el cielo y cuenta las estrellas […] así será tu descendencia». Para creer, es necesario saber mirar con los ojos de la fe; a simple vista eran sólo estrellas, pero para Abrahán eran signo de la fidelidad de Dios.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España y Latinoamérica… Son lieros estos latinoamericanos, ¿eh? Los animo a confiar en el Señor, como lo hizo Abrahán, para que salgamos de nosotros y descubramos su promesa en cada signo y acontecimiento que nos toca vivir. Les deseo un año nuevo lleno de la gracia y bendición de Dios.

(Griselda Mutual – Radio Vaticano)

 

(from Vatican Radio)

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Anécdota de Anecdonet.com