Abrir la puerta a Cristo, con mensajes de Misericordia, Fátima y Juan Pablo II, alentó el Papa



(RV).- En su audiencia general de la V semana de la Cuaresma 2017, el Obispo de Roma deseó  que las celebraciones de la Semana Santa nos ayuden a «renovar nuestra fe pascual y a brindar la esperanza de Cristo Resucitado en nuestro alrededor».

Acojamos los grandes mensajes de Jesús Misericordioso y de Fátima que San Juan Pablo II dirigió al mundo, fue la exhortación del Papa Francisco en sus palabras a los peregrinos polacos:

«Saludo cordialmente a los compatriotas de Juan Pablo II aquí presentes. En los primeros días de abril recordamos su regreso a la casa del Padre. Él ha sido un gran testigo de Cristo, celoso defensor de la herencia de la fe.

Dirigió al mundo los dos grandes mensajes de Jesús Misericordioso y de Fátima. El primero ha sido recordado durante el Jubileo Extraordinario de la Misericordia; el segundo, referido al triunfo del Corazón Inmaculado de María sobre el mal, nos recuerda el centenario de las apariciones de Fátima. Acojamos estos mensajes para que inunden nuestros corazones y le abramos las puertas a Cristo».

Nuevo aliento del Papa Francisco a los que luchan contra la trata y tutelan y ayudan a las víctimas:

«Saludo a la Comunidad Papa Juan XXIII y, al tiempo que exhorto a proseguir la obra en favor de las jóvenes salvadas de la prostitución, invito a los romanos a participar en el Vía Crucis por las mujeres crucificadas. Que tendrá lugar el viernes 7 de abril en la Garbatella».

«Que el Señor resucitado y vivo en nuestros corazones nos ayude a ser signos luminosos del amor con el que Dios nos ha colmado y de la esperanza que está en nosotros, ante todos, en especial a los pequeños y pobres, deseó el Santo Padre en su bienvenida a los peregrinos de lengua francesa.

Luego, a los queridos amigos, de lengua portuguesa les recordó que «la fe en la Resurrección nos impulsa a mirar hacia el futuro, fortalecidos por la esperanza en la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte que celebramos en la Pascua».

A los queridos hermanos y hermanas, procedentes de Oriente Medio, el Papa los exhortó a ser instrumento de consolación y de paz, según el corazón de Dios:

«Dirijo una cordial bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, ¡en particular a los provenientes de Oriente Medio! Queridos hermanos y hermanas, cada vez que nos ponemos al lado de los últimos y de los marginados o que no respondemos al mal con el mal, sino perdonando y bendiciendo, nosotros resplandecemos como signos vivos y luminosos de esperanza, volviéndonos así instrumento de consolación y de paz, según el corazón de Dios.

La audiencia general coincidió con la memoria litúrgica de San Vicente Ferrer, como recordó el Papa en sus palabras a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados:  

«Hoy recordamos a San Vicente Ferrer, predicador dominico. Queridos jóvenes, siguiendo su ejemplo aprendan a hablar con Dios y de Dios, evitando habladurías inútiles y dañinas. Queridos enfermos, aprendan de su experiencia espiritual a confiar en toda circunstancia en Cristo crucificado. Queridos recién casados, acudan a su intercesión para asumir con generoso compromiso su misión de padres de familia».

(CdM – RV)

(from Vatican Radio)

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