El drama de los refugiados en la oración del Papa



(RV).-  El sábado 22 de abril por la tarde, al concluir la Liturgia de la Palabra en memoria de los «Nuevos Mártires» de los siglos XX y XXI en la Basílica de San Bartolomé, el Papa Francisco dijo que cerrar las puertas a los migrantes es un «suicidio»  para las sociedades con bajo nivel de natalidad, subrayando que si en Italia «se acogiera a dos emigrantes por ayuntamiento habría lugar para todos». El Obispo de Roma pidió que «la generosidad» del sur, donde desembarcan cada día numerosos inmigrantes, pueda «contagiar un poco al norte».

Palabras del Papa

«Les agradezco por su presencia y por su oración en esta iglesia de los mártires. Pensemos en la crueldad, la crueldad que hoy se ensaña contra tanta gente; la explotación de la gente… La gente que llega en barcazas y luego se queda allí, en los países generosos como Italia y Grecia que acogen a esas personas, pero luego los tratados internacionales no dejan… Si en Italia se acogiera a dos, dos emigrantes por ayuntamiento, habría lugar para todos.

Y que esta generosidad del Sur, de Lampedusa, de Sicilia, de Lesbos, pueda contagiar un poco al Norte. Es verdad: nosotros somos una civilización que no hace nacer hijos, pero también cerramos la puerta a los migrantes. Esto se llama suicidio. ¡Oremos!»

(CdM-RV)

(from Vatican Radio)

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