Ciudad del Vaticano, 6 febrero 2015 (VIS).-El Papa Francisco participó ayer por la tarde en la ceremonia de clausura del IV Congreso mundial organizado por Scholas Occurrentes que se ha celebrado en el Vaticano del 2 al 5 de febrero con el tema ”Responsabilidad de todos en la educación para una cultura del encuentro”. La red internacional de escuelas Scholas Occurrentes – Escuelas para el encuentro, nació con pocos niños en Buenos Aires por deseo del entonces arzobispo Bergoglio y en la actualidad cuenta con cuatrocientas escuelas estatales o religiosas repartidas en los cinco continentes y conectadas entre si a través del deporte, el arte y la tecnología. Durante la ceremonia, Francisco hizo una videoconferencia con siete niños discapacitados de diferentes partes del mundo a los que les dijo que ”cada uno de nosotros tiene un tesoro adentro. Si lo guardamos encerrado, queda ahí encerrado; si lo compartimos con los demás, el tesoro se multiplica con los tesoros que vienen de los demás”. Además el Papa les manifestó que gracias a ellos comprendemos ”que la vida es un lindo tesoro, pero solamente tiene sentido si la damos”.
Seguidamente habló de un pacto educativo roto. ”La sociedad, la familia, las instituciones diversas delegan la educación en los agentes educativos, en los docentes que, generalmente mal pagados, tienen que llevar sobre sus espaldas esta responsabilidad y, si no logran un éxito, se les recrimina, pero nadie recrimina a las diversas instituciones que han claudicado del pacto educativo, lo han delegado a la profesionalidad de un docente”. Con estas palabras quiso rendir homenaje a los docentes ”porque se han encontrado con esta papa caliente en la mano y se han animado a seguir adelante”.
Francisco explicó que el objetivo de Scholas es reintegrar el esfuerzo de todos por la educación, y rehacer armónicamente el pacto educativo, ”porque solamente así -declaró-, si todos los responsables de la educación de nuestros chicos y jóvenes nos armonizamos, se podrá cambiar la educación”. Además destacó la importancia de ”armonizar el lenguaje de la cabeza, con el lenguaje del corazón y el lenguaje de las manos, para que una persona, un chico, un muchacho, piense lo que siente y lo que hace, sienta lo que piensa y lo que hace, y haga lo que siente y lo que piensa”.
Puso de relieve el ”buscar en cada uno de nosotros y en nuestros pueblos la belleza, la belleza que nos funda con nuestro arte, con nuestra música, con nuestra pintura, con nuestra escultura, con nuestras literaturas. Lo bello. Educar en la belleza -añadió- porque armonía dice a belleza y no podemos lograr la armonía del sistema educativo si no tenemos esa percepción de la belleza”. Antes de finalizar, agradeció la labor de Scholas y aunque reconoció que aun quedan muchos problemas por resolver, les animó a continuar. ”Es necesario el trabajo conjunto y la vigilancia de todos, para que esta chispa que nació siga extendiéndose en un fuego que ayude a reconstruir, a armonizar el pacto educativo. Los que ganan en todo esto -concluyó- son los chicos… porque decir chicos es decir futuro”.