(RV).- Ante las dificultades de las migraciones en nuestro mundo, que aumentan por la violencia de los conflictos, con sus trágicas consecuencias humanas y económicas en tantos países, dar voz y escuchar a los más débiles, afianzados en la correcta aplicación de las normas, la fidelidad a la ley y el escrupuloso respeto de los derechos fundamentales de la persona humana. Fue la exhortación del Papa Francisco a los prefectos de Italia, acompañados por el Ministro del Interior, con su gratitud por la acción que desarrollan, en la tutela del orden y de la seguridad pública. El Santo Padre reiteró el anhelo de la Iglesia de colaborar, afianzada en las enseñanzas de Cristo, por el bien de todos:

«Quisiera expresar profundo reconocimiento por el empeño que brindan ustedes los Prefectos en la coordinación de la acogida de los miles de hombres, mujeres y niños llegados a las costas italianas. La Iglesia – siendo una realidad divina y humana – obra en la sociedad al servicio de las personas, sobre la base de las enseñanzas de Cristo y, deseando desarrollar su misión educativa y caritativa en sincera colaboración con las instituciones del Estado, para la promoción del hombre y del bien del país, tiene la alegría de encontrar en las prefecturas uno de los ámbitos en los que más se concretiza esta sinergia por el bien de todos los ciudadanos».

El Santo Padre alentó asimismo a impulsar la obediencia, la escucha y la paciencia, ante la crisis de autoridad que nuestra sociedad experimenta en diversos ámbitos, tanto públicos como privados, con consecuencias que se repercuten negativamente en la educación de las jóvenes generaciones.

(CdM – RV)

(from Vatican Radio)