Ciudad del Vaticano, 15 de marzo 2015 (VIS).-»Con dolor, con tanto dolor, he recibido la noticia de los atentados terroristas de hoy contra dos iglesias en la ciudad de Lahore en Paquistán, que han causado numerosos muertos y heridos. Son iglesias cristianas. Los cristianos son perseguidos. Nuestros hermanos derraman la sangre sólo porque son cristianos. Mientras aseguro mi oración por las víctimas y por sus familias, suplico al Señor, fuente de todo bien, el don de la paz y la concordia para ese país. ¡Que esta persecución contra los cristianos, que el mundo intenta esconder, cese y haya paz!», dijo el Santo Padre después de rezar el Ángelus.

Francisco manifestó también su cercanía a la población de Vanuatu, en el Océano Pacifico, sacudida por un fuerte ciclón. »Rezo por los difuntos, por los heridos y los que han perdido su hogar -aseguró- y doy las gracias a todos los que se han piuesto en marcha rápidamente para prestar socorro y llevar ayudas».