Mons. Javier Echevarría tuvo encuentros de catequesis con personas que frecuentan los medios de formación que ofrece el Opus Dei en diversas ciudades de Portugal. En el de Lisboa, le preguntaron cómo era posible acordarse de Dios y de la propia familia cuando el trabajo del día a día es muy intenso: “Envía un mensaje de Whatsapp a tu mujer diciéndole que le quieres, y así alimentarás el deseo de encontraros en casa y de abrazaros. No te olvides que tu mujer debe descansar en tu sonrisa”, contestó el Prelado.

Preocuparse por los demás, cultivar amistades, cuidar de la familia y estar al lado de los marginados de la sociedad son parte del reto que el Prelado del Opus Dei ha propuesto a todos. Repitió el deseo de Papa Francisco de que los cristianos recen mucho por quienes les rodean.

La tertulia en la capital portuguesa tuvo lugar en el Día Mundial del Síndrome de Down. Pilar, una joven con el síndrome, compartió con los asistentes al encuentro su testimonio de trabajadora, hija y hermana.

Surgió también la cuestión de la preparación de los jóvenes para una sana afectividad y para la vida conyugal. El Prelado afirmó que la sexualidad es una realidad maravillosa, y que por eso mismo es importante para los jóvenes que los padres ayuden a sus hijos a madurar sus afectos de forma responsable: “No se trata de poner barreras, sino de prepararse para ser feliz”.

Al final del encuentro, Mons. Javier Echevarría rezó por la Iglesia y por el Papa, y agradeció la hospitalidad y la buena acogida de los portugueses durante estos días.