Ciudad del Vaticano, 25 marzo 2015 (VIS).- Al finalizar la Audiencia General, el Papa ha saludado a los presentes en diferentes idiomas. En italiano ha dirigido unas palabras especiales a los trabajadores de la provincia de Vibo Valentia, en la región italiana de Calabria, que están viviendo una grave situación económica.
»Expreso mi preocupación y cercanía ante vuestros persistentes problemas -ha dicho-. Hago un apremiante llamamiento para que no prevalezca la lógica del beneficio, sino la de la solidaridad y la justicia. Porque en el centro de cada tema, en especial el relacionado con el empleo, debe estar siempre la persona y su dignidad. ¡Cuando no se gana el pan, se pierde la dignidad! Este es el drama de nuestro tiempo, sobre todo para los jóvenes, que, sin trabajo, no tienen perspectivas para el futuro y pueden convertirse en una presa fácil para las organizaciones criminales».