Somos hermanos: todos tenemos un Padre común



(RV).- El Papa Francisco alentó a los participantes en el Coloquio con el Real Instituto de Estudios Interreligiosos de Amán, promovido por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.

Con el grato recuerdo de su visita a Jordania, destacó el importante trabajo de construcción de la paz, a través del diálogo y el encuentro. Lo hizo en un breve saludo improvisado, en una salita del Aula Pablo VI, antes de su audiencia general en la Plaza de San Pedro:

«Es un gusto para mí darles la bienvenida. Les agradezco mucho que hayan venido aquí para este saludo.

Quedé muy, pero muy contento – y  la recuerdo tanto – con mi visita a Jordania. Es un lindo recuerdo que llevo conmigo.

El trabajo que ustedes realizan es un trabajo de construcción. Vivimos en un tiempo en el que nos acostumbramos a la destrucción de las guerras. Y el trabajo del diálogo, del acercamiento nos ayuda siempre a construir.

En una reunión de este tipo, la palabra más importante es diálogo. Y el diálogo es salir de sí mismos, con la palabra, y escuchar al otro. Las dos palabras se encuentran, los dos pensamientos se encuentran. Es la primera etapa de un camino.

Después de este encuentro de la palabra, los corazones se encuentran y comienza un diálogo de amistad, que acaba con darse las manos. Palabra, corazón, manos. ¡Es simple! Lo sabe hacer un niño… ¿por qué no hacerlo? Y éste es – pequeño, pequeño, pequeño – el paso de la construcción, de la amistad, de la sociedad. Todos tenemos un Padre común: somos hermanos. ¡Vayamos por este camino, que es bello!

Les agradezco, porque están convencidos de que es bueno ir por este camino.

Una vez más, gracias. Les pido humilmente que recen por mí y les prometo que rezaré por ustedes ¡Gracias!».

(CdM – RV)

(from Vatican Radio)