(RV).- Son numerosos los llamados a la comunidad internacional que el Papa Francisco ha realizado recientemente ante los muchos naufragios en el mar Mediterráneo que ha cobrado cientos de vidas de personas que habían sido obligadas a marcharse de sus países.

Precisamente este hecho ha sido la inspiración del artista cubano Alexis Leyva Machado, conocido como Kcho, quien le ha regalado al Papa un cuadro de grandes dimensiones titulado ‘milagro’ que representa una cruz hecha con varios barcos y una persona que reza ante ella durante la visita del presidente cubano, Raúl Castro Ruiz al Vaticano.

La coordinadora de incidencia en la oficina internacional del Servicio Jesuita a Refugiados (Jesuit Refugee Service), Amaya Valcarcel explica a los micrófonos de Radio Vaticano la diferencia entre la inmigración ilegal y los refugiados y enumera las recomendaciones que el JRS sugiere ante la actual crisis en el mar Mediterráneo.

«El Papa Francisco es el principal abogado de estas personas, él en primera persona habla de la necesidad de acoger, de la necesidad de salvar a estas personas, y nosotros realmente agradecemos que en el corazón del Papa estén estas personas».

Por último, Amaya Valcarcel explica la relevancia del trabajo que se realiza en el Servicio Jesuita a Refugiados en Italia, el Centro Astalli -fundado por el padre Arrupe en 1981- y destaca algunos datos significativos del reciente informe sobre el compromiso que realizan a favor de las personas que solicitan asilo político y refugiados. Esta publicación incluye también el coloquio realizado en noviembre de 2014 entre el director de Radio Vaticano, el padre Federico Lombardi y el prepósito general de la Compañía de Jesús, el padre Adolfo Nicolás.

 «El año pasado el Centro Astalli acogió a 34.000 personas en distintas partes de Italia, pero sobre todo en Roma, y a esas personas lo que se les ofrece es acceso a servicios de distinto tipo. Por ejemplo, tenemos comedores donde van a cenar cada día un promedio de 300 a 400 personas, también tenemos casas hogares a familias y mujeres refugiadas, tenemos servicios legales y también atención a víctimas de la tortura».

«Muchas personas que llegan vienen de países donde han sufrido abuso sexual y torturas de varios tipos y también lo que el Centro Astalli es el acompañamiento médico y psicológico».

Como señala este informe «cada vez hay más capacidad de acogida a nivel institucional… pero por otro lado, hay más dificultad de integración, y yo diría que la integración es lo más importante, es decir, nosotros no podemos simplemente acoger y salvar del mar sino que a la vez, es importante que esa hospitalidad sea digna, es decir, que esas personas que vienen a nuestros países sean acogidos como se merecen, es decir, como personas, como seres humanos con necesidades básicas de comida, de atención, pero sobre todo también de escucha y de acompañamiento». 

Para Radio Vaticano, MTC.

(from Vatican Radio)