Ciudad del Vaticano, 15 de mayo 2015 (VIS).-Esta mañan en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Rifat Bader, director del Centro Católico para los Estudios y Medios de Comunicación en Ammán (Jordania) ha presentado la figura de las beatas palestinas Sor Marie Alphonsine Danil Ghattas, fundadora de las Hermanas del Rosario de Jerusalén, y Sor Maryam de Belén Baouardy (María de Jesús Crucificado), Carmelita Descalza, que junto con otras dos religiosas, la francesa Jeanne-Emilie de Villeneuve, y la italiana Maria Cristina della Inmacolata Concezione Brando, serán canonizadas por el Papa este domingo en la Plaza de San Pedro.
En la solemne ceremonia participarán cardenales y obispos residentes en Roma y también procedentes de diversas partes del mundo, además de una delegación de 2124 personas de Tierra Santa, Palestina,Jordania e Israel encabezada por el Patriarca latino de Jerusalén, Fouad Twal. También estará presente el presidente palestino Mahmoud Abbas y numerosos prelados de Líbano, Iraq, Marruecos, Túnez, Egipto, Libia y Chipre.
»El Patriarca Fouad Twal ha afirmado que la proclamación de dos santas de Palestina es un acontecimiento espiritual de primaria importancia para los habitantes de la Tierra Santa en medio de las dificultades que vivimos porque alumbran nuestro camino -dijo el padre Badir-. Ya que Tierra Santa, a menudo devastada por la violencia y la división, tiene para algunos una imagen distorsionada, nuestras santas emergen para restituirle su santidad, demostrando que la santidad es posible incluso en las situaciones más difíciles… La canonización de estas dos mujeres en estos tiempos oscuros , es una invitación del Papa Francisco a rezar, sabiendo que sólo la oración puede milagrosamente ayudarnos a salvar nuestra fe en este tiempo de prueba. Ahora tenemos dos nuevas santas que representan un modelo de perfección para los cristianos, así como para los musulmanes y los judios. Las dos se llaman María, nombre común y muy usado en las tres tradiciones. Es es un signo de nuestro tiempo que nos sugiere que podemos hablar de las tres religiones sin discriminación alguna «.
»Este gran evento -añadió el padre Bader- es un mensaje de solidaridad y aliento a los cristianos de Tierra Santa, especialmente para los fieles en todos los demás países de Oriente Medio y para los que han sido desplazados con la fuerza y deportados de sus países de origen, para todos aquellos que son perseguidos y cuyos perseguidores a veces piensan que »matando ofrecen un sacrificio agradable a Dios,» como Jesús mismo advirtió.
Santa María de Jesús Crucificado »también sufrió a causa del extremismo y de un atentado a su vida, porque querían obligarla a cambiar de religión. Ahora intercede por todos los que son asesinados por su fe o su filiación religiosa. Su vida y su intercesión son un grito que pide con urgencia respeto para las diferencias religiosas y étnicas y reconocimiento de que los seres humanos son criaturas hechas a imagen y semejanza de Dios». Y Santa María Alphonsine »consiguió el apoyo de las autoridades religiosas para fundar la primera congregación local árabe y colocar al mundo árabe en el mapa de los campos de la educación y la enseñanza religiosa».
»Las Escuelas del Rosario, afiliadas a esa congregación árabe, tienen una presencia importante e influyente en Jordania, Palestina, Líbano, los países del Golfo y Roma. Hemos visto que a finales del siglo XIX y a principios del XX, la congregación contribuyó a incrementar el papel árabe en la cultura, la conciencia social, la guía espiritual y la educación de generaciones de hombres y mujeres. El analfabetismo se ha eliminado en muchas partes de Oriente Medio, como consecuencia directa de la contribución activa de las monjas y la congregaciones religiosas a la educación.»
»Las dos santas que el Papa Francisco canoniza en el Año de la Vida Consagrada y, además en el mes de mayo, dedicado a la veneración de la Virgen María -concluyó- pidan al Señor que traiga paz y calma a nuestros corazones y a nuestras mentes para que retornemos a adorar al Omnipotente… Consideramos la proclamación de la fundadora de las Hermanas del Rosario como una invitación a intensificar la oración diaria del rosario en las iglesias, en las familias y en las parroquias, para que la paz el amor y el respeto mutuo se extiendan a todos los pueblos de Oriente Medio».