Ciudad del Vaticano, 17 de mayo 2015 (VIS).-Al final de la misa de canonización y antes de rezar el Regina Coeli, el Papa saludó a todos los que habían acudido a la Plaza de San Pedro para rendir homenaje a las nuevas santas y, en particular, a las delegaciones oficiales de Palestina, Francia, Italia, Israel y Jordania. »Que su intercesión- dijo- renueve el impulso misionero en sus paísess de origen para que inspirándose en su ejemplo de misericordia, de caridad y de reconciliación, los cristianos de estas tierras miren con esperanza al futuro prosiguiendo el camino de la solidaridad y de la convivencia fraternal».
También se dirigió a los fieles de la República Checa, reunidos hoy en el santuario de Svaty Kopecek, para conmemorar el vigésimo aniversario de la visita de San Juan Pablo II. Asimismo recordó que ayer en Venecia (Italia), fue proclamado beato el sacerdote Luigi Caburlotto, fundador de las Hijas de San José que »condujo una intensa vida espiritual y apostólica, completamente dedicado al bien de las almas».

»Quisiera invitaros -finalizó- a rezar por el amado pueblo de Burundi que atraviesa por un momento delicado: Que el Señor ayude a todos a huir de la violencia y a actuar con responsabilidad por el bien del país».