Ciudad del Vaticano, 20 de mayo 2015 (VIS).-El cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin ha enviado un mensaje a los participantes en la conferencia »La Nueva Economía Climática. Cómo el crecimiento económico y la sostenibilidad pueden ir de la mano» que tiene lugar en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, en colaboración con el Pontificio Consejo Justicia y Paz, el »World Resource Institute» ,La Nueva Economía Climática y la embajada de los Países Bajos ante la Santa Sede.
La Conferencia tiene lugar en el contexto de dos citas claves de las Naciones Unidas: la Cumbre de la ONU para adoptar la agenda de desarrollo post-2015 y la Convención marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP-21 (CMNUCC) que se celebrará en París en diciembre próximo, para adoptar un nuevo acuerdo para afrontar los efectos adversos del cambio climático. »Ambas -observa el cardenal- atañen a la grave responsabilidad ética y moral que cada uno de nosotros tiene con la familia humana, especialmente con los pobres y las generaciones futuras».
»Cuando el futuro del planeta está en juego, no hay fronteras políticas, barreras o paredes detrás de las que podamos ocultarnos para protegernos de los efectos de la degradación ambiental y social. No hay espacio para la globalización de la indiferencia, la economía de la exclusión o la cultura del descarte tantas veces denunciada por el Papa Francisco. Por supuesto, el camino no es fácil, ya que esta responsabilidad ética y moral plantea la revisión del modelo de desarrollo y exige un gran esfuerzo político y económico. Sin embargo, como afirmé en la Cumbre del Clima de la ONU el 23 de septiembre de 2014, «las bases tecnológicas y operativas necesarias para facilitar esta responsabilidad mutua ya están disponibles o dentro de nuestro alcance. Tenemos la capacidad para iniciar y fortalecer un proceso verdadero y beneficioso que »riegue», por decirlo así, a través de actividades de adaptación y mitigación, el campo de la innovación económica y tecnológica, donde es posible cultivar dos objetivos interrelacionados: la lucha contra la pobreza y la mitigación de los efectos del cambio climático «, escribe el Secretario de Estado.

El cardenal concluye transmitiendo a los participantes los mejores deseos del Papa Francisco y su esperanza de que los debates y las reflexiones de esta Conferencia »contribuyan a promover y profundizar la reflexión sobre el sentido de la economía y de sus objetivos, así como a la búsqueda de maneras de garantizar el acceso a un desarrollo humano verdaderamente integral para todos, especialmente para los pobres y las generaciones futuras».