Mitad del mundo: las señales de
tránsito y los mapas de turismo de Quito indican que por aquí pasa la línea del
Ecuador. Y es desde aquí que el Papa Francisco quiso iniciar el viaje más largo
del pontificado.

El
Ecuador resume bien las características y todas las contradicciones de América
Latina, como el Papa ha podido ver desde su llegada a un país que conoce bien,
porque estuvo varias veces en el pasado. Por eso, en el primer discurso que
pronunció en la tierra del último soberano inca Atahualpa, deseó que el
progreso y el desarrollo en marcha «garanticen un futuro mejor para todos», sobre todo para «las minorías más vulnerables».
Y pidió dignidad, dando voz a quien no la tiene, al invocar una mayor justicia
social, para el rescate de todo el continente.

de nuestro enviado Gianluca Biccini