Ciudad del Vaticano, 13 de julio de 2015 (Vis).-Una vez acabada la santa misa el arzobispo de Asunción Edmundo Ponziano Valenzuela Mellid, y el Arzobispo ortodoxo de Sudamérica, Tarasios, dirigieron unas palabras de saludo al Santo Padre que les manifestó su agradecimiento y, antes de rezar el Ángelus, Francisco invitó a todos a dirigir la mirada a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.
»Ella es el regalo de Jesús a su pueblo. Nos la dio como madre en la hora de la cruz y del sufrimiento. Es fruto de la entrega de Cristo por nosotros. Y, desde entonces, siempre ha estado y estará con sus hijos, especialmente los más pequeños y necesitados. Ella ha entrado en el tejido de la historia de nuestros pueblos y sus gentes. Como en tantos otros países de Latinoamérica, la fe de los paraguayos está impregnada de amor a la Virgen. Acuden con confianza a su madre, le abren su corazón y le confían sus alegrías y sus penas, sus ilusiones y sus sufrimientos. La Virgen los consuela y con la ternura de su amor les enciende la esperanza. No dejen de invocar y confiar en María, madre de misericordia para todos sus hijos sin distinción».
»A la Virgen, que perseveró con los Apóstoles en espera del Espíritu Santo le pido también que vele por la Iglesia, y fortalezca los vínculos fraternos entre todos sus miembros. Que con la ayuda de María, la Iglesia sea casa de todos, una casa que sepa hospedar, una madre para todos los pueblos».
»Queridos hermanos: les pido, por favor, que no se olviden de rezar también por mí. Yo sé muy bien cuánto se quiere al Papa en Paraguay. También los llevo en mi corazón y rezo por ustedes y por su País», terminó el Santo Padre que después de la oración mariana bendijo al millón y medio de personas que habían participado en la celebración.

Después se trasladó en automóvil a la nunciatura apostólica en Asunción donde almorzó con los veintidós obispos de la Conferencia Episcopal de Paraguay. Terminado el almuerzo el Papa se despidió de la nunciatura y se desplazó al paseo marítimo de Costanera donde se encontraría con los jóvenes.