(RV).- Ayudar a las personas en la vida concreta, impulsar la capacidad de discernimiento para ayudar a las personas en la vida concreta, para que sepan tomar buenas decisiones en las diversas circunstancias. No es suficiente tener ideas claras y abstractas. Son algunos de los consejos que el Papa Francisco dio a un grupo de jesuitas polacos, en un encuentro privado (30 de julio), en el marco de su viaje a Polonia, en ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia 2016. El Papa respondió a varios temas, como los relacionados con los jóvenes y las Universidades de la Compañía de Jesús, con algunos recuerdos personales.

El texto integral de las respuestas del Papa se pueden leer en la página web de La Civiltà Cattolica – la revista de los jesuitas italianos: www.laciviltacattolica.it. – cuyo director, Antonio Spadaro, ha sido entrevistado por Pietro Cocco.

El Padre Spadaro habla de la invitación del Papa Francisco a impulsar la capacidad de discernimiento aplicada a la vida concreta:

«El Papa Francisco al final de su encuentro con los jesuitas ha afirmado que hoy la Iglesia necesita crecer en la capacidad de discernimiento espiritual. Ha lamentado el que a veces algunos planes de formación sacerdotal corran el riesgo de educar a los sacerdotes, a los pastores, a la luz de ideas muy claras y distintas y de acostumbrar a las personas a actuar con criterios definidos a priori, que sin embargo no consideran de manera adecuada las situaciones concretas. Una expresión muy bella que ha usado el Papa es que en la vida no todo es negro sobre blanco, o blanco sobre negro. En la vida prevalecen matices de gris. Hay que aprender a discernir, a comprender estos matices. Ésta es la vida real de las personas».

Además de los jóvenes, otro tema fue el de las Universidades de los jesuitas y de la importancia de los ejercicios ignacianos:

«Sí, de alguna manera, el Papa ha dado, diríamos, dos prioridades para la Compañía: la formación del clero al discernimiento y la enseñanza universitaria, que no debe estar ligada a una fábrica de profesionales o a una academia de nociones. El papel de la universidad es el de ayudar a las personas a pensar con su cabeza. El discernimiento ignaciano, la lección de San Ignacio ha sido la de ayudar a las personas a reflexionar con su personalidad al servicio de la realidad que tenían delante. El Papa ha dicho: «esta realidad es también la Iglesia, es también la nación, también esto es realidad» que hay que tener en cuenta. Luego, ha añadido: «¡Hay que prestar atención! Porque el pensamiento liberal, que saca al hombre del centro y pone en el centro el dinero, no es la enseñanza que nosotros podemos dar».

El director de la revista de los jesuitas italianos señaló que «el problema es no ser ideológicos, sino todo lo contrario, hay que estar al servicio. La utilidad y la modernidad de la reflexión del Papa Francisco en este momento va al corazón de los problemas. El discernimiento sirve justo para ir al corazón de las cuestiones, para comprender cuáles son las raíces profundas de los problemas, para reflexionar cada uno con su propia cabeza, sin dejarse condicionar por elementos ideológicos».

Tras destacar que «éste es el mensaje fundamental», el P. Spadaro recordó la importancia de anunciar y vivir el Evangelio, como alienta el Papa Francisco:

«La tarea de todo pastor es la de anunciar el Evangelio, que no quiere decir   transmitir simplemente un mensaje de manera indiscriminada e indistinta. Quiere decir, considerar que el Evangelio se encarna en la vida de una persona concreta, con sus problemas, con sus historias, sus contradicciones. Es necesario mantener un diálogo directo siempre, constante y profundo con las personas a las cuales nos dirigimos. Este contenido es válido para la vida y vale también para la vida cultural y la formación cultural de las personas en el contexto universitario».

(CdM – RV)

(from Vatican Radio)