Agenda del Papa Francisco

Miércoles 6 de septiembre de 2017 / Roma-Bogotá

11.00 Salida en avión desde el aeropuerto de Roma/Fiumicino hacia Bogotá

16.30 Llegada en el área militar (CATAM) del aeropuerto de Bogotá. Ceremonia de bienvenida

Jueves 7 de septiembre de 2017 / Bogotá

9.00 Encuentro con las autoridades en la Plaza de Armas de la Casa de Nariño

9.30 Visita de cortesía al Presidente en el Salón Protocolario de la Casa de Nariño

10.20 Visita a la Catedral

10.50 Bendición a los fieles desde el balcón del Palacio Cardenalicio

11.00 Encuentro con los obispos en el salón del Palacio Cardenalicio

15.00 Encuentro con el Comité directivo del CELAM en la Nunciatura Apostólica

16.30 Santa Misa en el Parque Simón Bolívar

Viernes 8 de septiembre de 2017 / Bogotá-Villacencio-Bogotá

9.30 Santa Misa en Catama

15.40 Gran encuentro de oración por la reconciliación nacional en el Parque Las Malocas

17.20 Parada en la Cruz de la reconciliación en el Parque de los Fundadores

Sábado 9 de septiembre de 2017 / Bogotá-Medellín-Bogotá

10.15 Santa Misa en el aeropuerto Enrique Olaya Herrera de Medellín

15.00 Encuentro en el Hogar San José

16.00 Encuentro con sacerdotes, religiosos/as, consagrados/as, seminaristas y sus familias en La Macarena

Domingo 10 de septiembre de 2017 /Bogotá-Cartagena-Roma

10.30 Bendición de la primera piedra de las casas para los sintecho y de la Obra Talitha Qum en la Plaza San Francisco de Asís

12.00 Ángelus en el atrio de San Pedro Claver

12.15 Visita a la Casa Santuario de San Pedro Claver

16.30 Santa Misa en el área portuaria de Contecar

18.45 Ceremonia de despedida. Salida en avión hacia el aeropuerto de Roma/Ciampino

Lunes 11 de septiembre de 2017

12.40 Llegada al aeropuerto de Roma/Ciampino


Huso horario: Roma: +2h UTC / Bogotá: -5h UTC / Villavicencio: -5h UTC / Medellín: -5h UTC / Cartagena: -5h UTC


Página oficial del viaje del papa Francisco a Colombia


Videomensaje del Papa Francisco al pueblo de Colombia

Querido pueblo de Colombia, dentro de pocos días visitaré vuestro país. Iré como peregrino de esperanza y de paz, para celebrar con ustedes la fe en nuestro Señor y también para aprender de vuestra caridad y vuestra constancia en busca de la paz y la armonía.

Los saludo cordialmente y doy las gracias, al señor presidente de la República y a los obispos de la Conferencia episcopal, por la invitación a visitar Colombia. También agradezco a cada uno de ustedes, que me acogen en su tierra y en su corazón. Sé que han trabajado —y han trabajado mucho— para preparar este encuentro. Mi agradecimiento a todos lo que han colaborado y siguen haciéndolo para que sea una realidad.

“Demos el primer paso” es el lema de este viaje. Nos recuerda que siempre se necesita dar un primer paso para cualquier actividad y proyecto. También nos empuja a ser los primeros para amar, para crear puentes, para crear fraternidad. Dar el primer paso nos anima a salir al encuentro del otro y a extender la mano, y darnos el signo de paz. La paz es la que Colombia busca desde hace mucho tiempo y trabaja para conseguirla. Una paz estable, duradera, para vernos y tratarnos como hermanos, nunca como enemigos. La paz nos recuerda que todos somos hijos de un mismo Padre que nos ama y nos consuela. Me siento honrado de visitar esa tierra rica de historia, de cultura, de fe, de hombres y mujeres que han trabajo con tesón y constancia para que sea un lugar donde reine la armonía y la fraternidad, donde el Evangelio sea conocido y amado, donde decir hermano y hermana no resulte algo extraño sino un verdadero tesoro a proteger y defender. El mundo de hoy tiene necesidad de consultores de paz y de diálogo. También la Iglesia está llamada a esta tarea, a promover la reconciliación con el Señor y con los hermanos, y también la reconciliación con el medio ambiente que es creación de Dios y que estamos explotando de una manera salvaje.

Que esta visita sea como un abrazo fraterno para cada uno de ustedes y en el que sintamos el consuelo y la ternura del Señor.

Queridos hermanos y hermanas colombianos, deseo vivir estos días con ustedes con ánimo gozoso, con gratitud al Señor. Los abrazo con afecto y pido al Señor que los bendiga, que proteja vuestro país y les conceda la paz. Y a nuestra Madre, la Virgen Santa, que los cuide. Y por favor, no se olviden de rezar por mí.

Gracias y hasta pronto.