Ciudad del Vaticano, 3 de octubre de 2015 (Vis).- »Acerca de las declaraciones y entrevistas concedidas por Mons. Krzystof Charamsa cabe señalar que – a pesar del respeto que merecen los hechos y circunstancias personales y las reflexiones sobre ellos – la elección de declarar algo tan clamoroso en la víspera de la apertura de Sínodo resulta muy grave y no responsable, ya que apunta a someter a la Asamblea sinodal a una presión mediática injustificada. Ciertamente, Mons. Charamsa no podrá seguir desempeñando las tareas precedentes en la Congregación para la Doctrina de la Fe y las universidades pontificias, mientras que los otros aspectos de su situación competen a su Ordinario diocesano».