Ciudad del Vaticano, 3 de noviembre 2015 (Vis).-La Oficina de Prensa de la Santa Sede emitió a primera hora de la tarde de ayer, 2 de noviembre, el siguiente comunicado:
»En el ámbito de las investigaciones de policía judicial realizadas por la Gendarmería del Vaticano, en curso desde hace varios meses a propósito de la sustracción y difusión de noticias y documentos reservados, el sábado y el domingo pasado, fueron convocadas dos personas para ser interrogadas sobre la base de los elementos recogidos y las evidencias resultantes.
Se trata de un eclesiástico, Mons. Lucio Ángel Vallejo Balda, y de la Sra. Francesca Chaouqui, que en el pasado fueron respectivamente secretario y miembro del COSEA (Comisión referente de estudio y guía sobre la Organización de las Estructuras económico-administrativas de la Santa Sede) establecida por el Papa en julio de 2013 y posteriormente disuelta tras el final de su mandato.
A raíz de los resultados de la interrogación las dos personas fueron arrestadas en vista del proseguimiento de la investigación.
Con fecha de hoy, la Oficina del Promotor de Justicia, representada por los abogados Gian Piero Milano, Promotor de Justicia, y Roberto Zannotti, Promotor de Justicia agregado, ha convalidado el arresto de las dos personas, dejando en libertad a la Sra. Chaouqui, para la que ya no eran necesarias medidas de cautela, entre otras cosas por su colaboración en la investigación.
La posición de monseñor Vallejo Balda está siendo analizada por la Oficina del Promotor de Justicia.
Hay que recordar que la divulgación de noticias y documentos confidenciales es un delito en virtud de la Ley no. IX del Estado de la Ciudad del Vaticano (13 de julio de 2013) artículo. 10 (art. 116 bis C. P.).
En cuanto a los libros que se publicarán en los próximos días es necesario decir claramente que, también en esta ocasión, como en el pasado, son el fruto de una traición grave a la confianza del Papa y, por lo que se refiere a los autores, una operación para sacar ventaja de un acto gravemente ilícito de entrega ilegal de documentación reservada; una operación cuyas implicaciones jurídicas, y posiblemente penales, son objeto de estudio por la Oficina del Promotor, de cara a eventuales procedimientos adicionales, en los que se recurrirá si es necesario, a la cooperación internacional.

Las publicaciones de este tipo no contribuyen de ninguna manera a establecer la claridad y la verdad, sino más bien a generar confusión e interpretaciones parciales y tendenciosas. Hay que evitar absolutamente el error de pensar que sean una manera de sostener la misión del Papa».