“Testigos de la fe”, con el Padre Guillermo Buzzo

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(RV).- Máximo es todavía muy joven pero parece tener las cosas muy claras. Su familia no es cristiana. Pertenecen todos a una especie de secta de esas que nacieron a comienzos del siglo XX, en Norteamérica, y que tuvieron una expansión muy grande en América latina allá por los años 70.

De la Iglesia católica, Máximo sólo escuchó cosas malas. Sus creencias, su moral, su corrupción. Así pasaron los años de su niñez, y parte de su adolescencia. “Era como que me incentivaran a sentir odio y rechazo por todo lo que fuera cristiano -nos comenta- al punto que llegué a decir: si son tan malos, vamos a dejarlos en paz y ni siquiera hablemos de ellos. ¿por qué dedicarles tanto tiempo?”

Pero con los años -como nos sucede a todos en la adolescencia- Máximo comprendió que no podía seguir repitiendo como un loro las cosas que había sentido de sus padres. Era necesario tener una opinión propia, hacer su propio balance. Le parecía extraño que fuera así de malvada toda esa gente, y por otro lado, estaba decepcionado por la forma de enfrentar la vida que tenían en su propia familia.

Un día -dice- me decidí y fui a hablar con un sacerdote. Le dije que estaba buscando a Dios, y él me respondió: Te ayudo, pero el que lo tiene que encontrar sos tú. Hablé más de dos horas. Le hice mil preguntas, sobre la Biblia, los santos, las imágenes, los sacerdotes, el papa, el Vaticano, el infierno, y mil temas mas. El sacerdote con paciencia me fue explicando y cuando me respondía era como que me animaba a seguir buscando, a seguir preguntando. Hoy, si hago memoria, capaz recuerdo alguna de sus respuestas, pero lo que no puedo olvidar es que en todo ese tiempo no escuché ninguna ofensa, ningún ataque hacia los otros. Vi a una persona feliz y en paz con su Dios. Y quise conocer yo también a ese Dios que nadie me había presentado hasta ese momento.

Hoy, Máximo ayuda a otros adolescentes a encontrar a Dios y no se cansa de contar su historia.

Máximo, alguien como yo, alguien como tú. Alguien que se animó a decirle sí a Jesús.

(from Vatican Radio)

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