Ciudad del Vaticano, 14 de noviembre de 2015 (Vis).-El Santo Padre, a través del cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, ha enviado un mensaje al cardenal André Vingt-Trois, arzobispo de París (Francia) con motivo de los atentados terroristas que tuvieron lugar en la capital francesa en la noche del 13 de noviembre que han causado hasta ahora 127 muertos y numerosos heridos.
»Informado de los horribles atentados terroristas en París y en el Stade de France, que han causado la muerte de numerosas personas y herido a muchas otras, Su Santidad el Papa Francisco -dice el texto- se une a través de la oración al sufrimiento de las familias sometidas a la dura prueba de este drama, así como al dolor del pueblo francés. Pide a Dios, Padre de misericordia, que acoja a las víctimas en la paz de su luz y de consuelo y esperanza a los heridos y a sus familias. Les asegura, al igual que a todas las personas que han participado en las operaciones de socorro, su cercanía espiritual. Una vez más el Santo Padre condena con decisión la violencia, que no resuelve nada, y pide a Dios que inspire en todos ideas de paz y solidaridad y que difunda sobre las familias tan probadas y sobre todos los franceses sus abundantes bendiciones».
Por otra parte la cadena televisiva católica Sat 2000, durante un programa especial sobre los atentados de París ha llamado por teléfono al Papa Francisco que, preguntado sobre cuales eran sus sentimientos ante la masacre de ayer noche ha dicho: »Estoy conmovido y triste y no lo entiendo, pero estas cosas son difíciles de entender…por eso rezo. Estoy muy cerca del pueblo francés, al que quiero tanto, estoy muy cerca de los familiares de las víctimas y rezo por todos ellos».
Después, respondiendo al periodista que recordaba al Santo Padre que había dicho muchas veces que estábamos viviendo una guerra mundial a trozos, ha afirmado »Si, y este es uno de ellos. Pero no hay justificaciones para estas cosas…No hay justificaciones ni religiosas ni humanas. Esto no es humano. Por eso estoy ttan cerca a todos los que sufren y a Francia, que quiero tanto. Gracias por haberme llamado».