Ciudad del Vaticano, 28 de noviembre de 2015 (Vis).-Como recordarán nuestros lectores, el último acto del Papa en Kenia fue su encuentro con los jóvenes en el estadio Kasarani, donde dejando de lado el discurso preparado, prefirió responder directamente a sus preguntas en español. Reproducimos a continuación amplios extractos de las respuesas que Francisco dio a los jóvenes keniotas:
»Existe una pregunta en la base de todas las preguntas que me hicieron : ¿Por qué suceden las divisiones, las peleas, las guerras, las muertes, los fanatismos…? ¿Por qué existe ese deseo de destruirnos? En las primeras páginas de la Biblia, después de todas esas maravillas que hizo Dios, un hermano mata a otro hermano. El espíritu del mal nos lleva a la destrucción, y el espíritu del mal nos lleva a la desunión, nos lleva al tribalismo, a la corrupción, a la drogadicción, nos lleva a la destrucción por los fanatismos. Manuel preguntaba, ¿cómo hacer para que un fanatismo ideológico no nos robe a un hermano, no nos robe a un amigo?…Lo primero que yo respondería es que un hombre pierde lo mejor de su ser humano, una mujer pierde lo mejor de su ser humano, cuando se olvida de rezar, porque se siente omnipotente, porque no siente necesidad de pedir ayuda, delante de tantas tragedias. …La vida está llena de dificultades, pero hay dos maneras de mirar las dificultades: o lo mirás como algo que te bloquea, te destruye y te detiene, o lo mirás como una oportunidad. A vos te toca elegir:… dejarme vencer por la dificultad o transformar la dificultad en una oportunidad para vencer yo? Y ahora, algunas dificultades que ustedes nombraron, que son desafíos».
»Un desafío que mencionó Lynette es el del tribalismo. El tribalismo destruye una nación. …. El tribalismo sólo se vence con el oído, con el corazón y con la mano. Con el oído: ¿Cuál es tu cultura?, ¿por qué sos así?, ¿por qué tu tribu tiene estas costumbres?, … Con el corazón: una vez que escuché con el oído la respuesta abro el corazón y tiendo la mano para seguir dialogando…. Yo los quiero invitar ahora, a ustedes jóvenes …y que todos nos tomemos de la mano, de pie, como un signo contra el tribalismo. Todos somos una nación… Vencer el tribalismo es un trabajo de todos los días. Un trabajo del oído: escuchar al otro. Un trabajo del corazón: abrir mí corazón al otro. Y un trabajo de las manos: darse las manos uno con otro. Y ahora nos damos la mano unos con otros».
»Otra pregunta… es la de la corrupción. …La corrupción es algo que se nos mete adentro; es como el azúcar, es dulce, nos gusta, es fácil, y después terminamos mal. De tanta azúcar fácil terminamos diabéticos o nuestro país termina diabético. Cada vez que aceptamos una coima, y la metemos en el bolsillo, destruimos nuestro corazón, destruimos nuestra personalidad y destruimos nuestra patria….Lo que vos robás con la corrupción… también va a quedar … en el corazón de tantos hombres y mujeres que quedaron heridos por tu ejemplo de corrupción. Va a quedar en la falta de bien que pudiste hacer y no hiciste. Va a quedar en los chicos enfermos, con hambre, porque el dinero que era para ellos, por tu corrupción, te lo guardaste para vos. Chicos y chicas, la corrupción no es un camino de vida, es un camino de muerte».
»Manuel hizo preguntas incisivas también.¿Qué podemos hacer para impedir el reclutamiento de nuestros seres queridos? ¿Qué podemos hacer para hacerlos volver? Para responder esto tenemos que saber por qué un joven, lleno de ilusiones, se deja reclutar… y se aparta de su familia, de sus amigos, de su tribu, de su patria, se aparta de la vida porque aprende a matar. Y ésta es una pregunta que ustedes tienen que hacer a todas las autoridades: Si un joven o una joven no tiene trabajo, no puede estudiar, ¿qué puede hacer? …Lo primero que tenemos que hacer, para evitar que un joven sea reclutado o quiera ser reclutado, es educación y trabajo. Si un joven no tiene trabajo, ¿qué futuro le espera? Y ahí entra la idea de dejarse reclutar…. Ahí está el peligro. Es un peligro social que está más allá de nosotros, incluso más allá del país, porque depende de un sistema internacional que es injusto, que tiene al centro de la economía no a la persona, sino al dios dinero»
Otra pregunta fue: ¿Cómo podemos ver la mano de Dios en las tragedias de la vida?: »Mirá esta pregunta se la hacen los hombres y las mujeres de todo el mundo, de una u otra manera, y no encuentran explicación. Más aún, hay preguntas que por más que te rompas la cabeza pensando no vas a encontrar explicación. ¿Cómo puedo ver la mano de Dios en una tragedia de la vida? Hay una sola… iba a decir una sola respuesta. No, no es respuesta, hay un solo camino: mirá al Hijo de Dios. Dios lo entregó para salvarnos a todos. Dios mismo se hizo tragedia. Dios mismo se dejó destruir en la cruz. Y cuando estés que no entendés algo, cuando estés desesperado, cuando se te viene el mundo encima, mirá la cruz. Ahí está el fracaso de Dios, ahí está la destrucción de Dios, pero también ahí está un desafío a nuestra fe: la esperanza».
»Y una última pregunta…: ¿Qué palabras tiene por los jóvenes que no experimentan amor de sus familias? ¿Es posible salir de esta experiencia? En todas partes hay chicos abandonados, o porque los abandonaron cuando nacieron o porque la vida los abandonó ‒o la familia, o los padres‒, y no sienten el afecto de la familia. Por eso la familia es tan importante…. Hay un solo remedio para salir de esas experiencias: hacer aquello que yo no recibí. Si vos no recibiste comprensión, sé comprensivo con los demás; si vos no recibiste amor, amá a los demás; si vos sentiste el dolor de la soledad, acercáte a aquellos que están solos. La carne se cura con la carne, y Dios se hizo carne para curarnos a nosotros. Hagamos lo mismo nosotros con los demás».