Ciudad del Vaticano, 6 diciembre 2015 (VIS).-Al finalizar el Ángelus el Papa saludó a los peregrinos presentes en la Plaza y afirmó que sigue con gran atención los trabajos de la Conferencia sobre el clima en curso en París. »¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo? -dijo- Por el bien de la casa común, de todos nosotros y de las futuras generaciones, en París todo el esfuerzo debe estar dirigido a la mitigación del impacto de los cambios climáticos y, al mismo tiempo, a contrastar la pobreza para que florezca la dignidad humana». De esta manera animó a todos a rezar »para que el Espíritu Santo ilumine a los que están llamados a tomar decisiones tan importantes y les dé el coraje de tener siempre como criterio de elección el bien mayor para la familia humana».
El Pontífice rememoró el quincuagésimo aniversario de la Declaración común del Papa Pablo VI y del Patriarca Ecuménico Atenágoras, con la que se eliminaban de la memoria las sentencias de excomunión intercambiadas entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla en 1054. »No hay un auténtico camino hacia la unidad -dijo- sin una petición de perdón a Dios y entre nosotros, por el pecado de la división». Asimismo pidió rezar por el Patriarca Ecuménico Bartolomé y los demás jefes de las Iglesias ortodoxas, »para que las relaciones entre católicos y ortodoxos se inspiren siempre en el amor fraterno».

Seguidamente recordó a Michael Tomaszek, Zbigniew Strzałkowski y el sacerdote Alessandro Dordi que fueron proclamados beatos el sábado en Chimbote, Perú. »Que la fidelidad de estos mártires en el seguimiento de Cristo nos dé fuerza a todos, pero especialmente a los cristianos perseguidos en diferentes partes del mundo, para dar testimonio valiente del Evangelio».