Navidad Siria-Iraq: pesebre viviente en Oriente Medio


Por el cuarto año consecutivo los sirios celebrarán la Navidad en un clima de guerra, en algunas zonas no será posible ni siquiera manifestar públicamente la llegada de Jesús, haciendo sonar las campanas o adornando las propias casas.

Aquí la Navidad es un “pesebre viviente”, pensemos a los niños que nacen al frío y al hielo, en diversas familias que no tienen para abrigarse, fuego para calentarse porque falta el combustible: son las palabras del Nuncio apostólico en Siria, Mons. Mario Zenari, quien recuerda asimismo la celebración de la Santa Familia que debe huir a Egipto “he aquí otra imagen natalicia que vivimos con personas concretas, no es una representación para evocar, sino una imagen concreta de lo que ha vivido la Santa Familia”.

“La esperanza no falta nunca – continúa el Nuncio – y al final yo siempre tengo confianza en que el Señor no abandona a esta gente. Se espera que antes o después, se pueda encontrar el camino para una solución pacífica de este largo conflicto”.

Y será también una Navidad de sufrimiento y de esperanza para la comunidad cristiana presente en Iraq, tierra golpeada por la furia de los yihadistas, del así llamado estado islámico. Para las familias que se quedaron en sus tierras es difícil creer todavía en el futuro pero “la Navidad renueva en cada uno la certeza que Dios nos abandona nunca”: es el testimonio del Nuncio apostólico en Iraq y Jordania, Mons. Giorgio Lingua, ante el micrófono de nuestra colega Gabriella Ceraso.

“La primera cosa que me viene a la mente pensando en la Navidad en Iraq este año es la frase del Evangelio que dice: ‘no había lugar para ellos en el albergue’. Lamentablemente tantas familias se encuentran de frente a esta realidad: no hay lugar para ellos en una casa, en una estructura, una aldea, incluso en un país que era el de ellos, afirma Mons. Lingua. Es decir, tienen la experiencia de la familia de Nazaret que se ve cerrar las puertas en la cara. Por otra parte, me parece que tienen también la experiencia de los pastores que van a visitarlos, a llevarles los dones. Y también la de los Reyes Magos: toda esta solidaridad internacional, en efecto, la veo un poco como los Magos que visitan a este Niño Jesús que esta sufriendo, que es pequeño, débil, pero no ha sido olvidado por todos”.

(MCM-RV)

(from Vatican Radio)