Sin vergüenza

La semana pasada me contaba una persona que vive en Costa de Marfil lo que le pasó a un amigo médico. Éste subía en el ascensor del hospital. Iba abarrotado de gente. De repente una señora dice: ¡uy!, pero si son las 12, vamos a rezar el ángelus. Con gran respeto, musulmanes y protestantes se callaron y los católicos rezaron esta oración mariana. La evangelización en Costa de Marfil comenzó hace poco más de 100 años, pero la Iglesia está creciendo mucho, gracias a personas como ésta: sin ninguna vergüenza.