KONTI, EL REBELDE

 

Son las cuatro de la
tarde. Posado en el grandioso abedul centenario, Penkus. un magnífico ejemplar
de águila imperial, retoza despreocupadamente fumándose un puro… En ese
momento otra rapaz, el águila Konti, cruza la selva como una centella.

‑¡Eh Konti! ¿Donde
vas tan deprisa? ‑le grita Penkus desperezándose.

Konti pega un trompo
de super-clase y se detiene, jadeante.

‑ Voy a la fuente, a
cumplir un encargo de mi madre.

‑Pero tío, no seas
pardo, pareces un corderillo… ¿No serás tu de esos que hacen siempre lo que
le dicen sus padres?…

‑¡Ah!, ¿Tu no lo
haces?

‑No, yo tengo
personalidad, soy un rebelde ¿sabes?

‑Pero… ¡de que
vas, Penkus! ¡Si ahora lo que está de moda es pasar de los padres ¡Yo si que
soy un rebelde, puesto que les obedezco! ‑contesta Konti divertido.

‑ Oye Konti, no te
hagas líos, que el original soy yo.

‑Es verdad. Nunca
había visto un águila fumándose un puro. ¿Se puede saber que haces?

‑Estoy escaqueándome
‑dijo Penkus‑. Mi madre necesitaba a alguien para ir de caza. y me he esfumado
antes de que me cayera el muerto.

¿Y eso lo haces
todos los días?

‑Bueno… otras veces pongo diversas excusas para no trabajar. Yo tengo que vivir mí vida y no voy a hacer siempre lo que me manden: obedecer es de críos.‑¡Hombre, si te consideras mayor por pasar de lo que te mandan tus padres!… Pero es al contrario: cuanto mas enano eres, menos cuenta te das de lo que significan tus padres.‑No es eso, Konti, es que ahora no se lleva lo de obedecer… ¡Seria el hazmerreír de mis amigos‑ O sea, que te da vergüenza, ¿no?… i Venga Penkus! ¿Qué te pasa? ¿No quieres a tus padres?‑Sí pero…‑l No seas complicado! ¿Eres o no eres un águila? Pues si alguien se quiere comportar como un cuervo, allá él: tu no te rebajes.‑Sí claro, pero es que… ¡Yo soy libre!‑¡Toma! ¡Y yo!: obedezco porque me da la gana, ¿o es que solo eres libre cuando eliges lo malo?…‑Tienes razón ‑dijo por fin Penkus‑. Lo que ocurre es que soy un comodón. ¡Me voy contigo a la fuente! ¡Ya está bien de hacer el cuervo!.