Don Milani y Don Mazzolari: dos pastores con olor a oveja. Breves biografías

(RV).- El Papa en Barbiana y Bozzolo en una peregrinación que dura poco más de medio día, para rendir homenaje y rezar ante las tumbas de Don Lorenzo Milani y de Don Primo Mazzolari, dos sacerdotes, párrocos ambos, cuyas vidas ejemplares el romano pontífice quiere honrar con su presencia y oración. 



Biografías breves:

Don Lorenzo Milani nace en Florencia el 27 de mayo de 1923 en el seno de una familia culta y rica; hijo de Albano Milani y de Alice Weiss, esta última de origen israelí. En 1947 es ordenado sacerdote y enviado a Montespertoli para ayudar por un breve periodo en la parroquia del padre Bonanni y luego, en octubre de 1947 a San Donato en Calenzano donde es enviado como capellán del padre Pugi. En San Donato funda una escuela nocturna para los jóvenes trabajadores y campesinos de la parroquia. Años más tarde muere Don Pugi y don Lorenzo es nombrado prior de Barbiana, una pequeña parroquia de montaña. Al cabo de unos días comienza a reunir a los jóvenes en la casa parroquial con una escuela popular nocturna similar a la de San Donato.

En 1956 renuncia a la escuela nocturna para los jóvenes, y organiza para los primeros seis chicos que habían terminado la primaria estatal, una escuela de iniciación industrial. En mayo de 1958 publica su libro “Experiencias pastorales”, iniciado ocho años antes en San Donato. Ese mismo año el libro es retirado de la venta por orden del Santo Oficio, porque considerarse inapropiada su lectura. Realiza diversos escritos, entre ellos la “Carta a una Maestra”. Inicia un método pedagógico de educación no tradicional que se convierte en un movimiento educativo laico a favor de los pobres. Muere tras una larga enfermedad en 1967 a los cuarenta y cuatro años de edad.

Escribe el padre Giancarlo Pani, vicedirector de “La Civiltà Cattolica”: “el objetivo de la escuela de don Milani, era formar a los chicos como maestros, sindicalistas o trabajadores con plena conciencia civil y responsabilidad social. Por esto el punto cardinal de la pastoral del prior de Barbiana era la escuela”.

Don Primo Mazzolari nace en Cremona, el 13 de enero de 1890 en una familia de campesinos. En 1902 entra en el Seminario de Cremona y en 1912 es ordenado sacerdote. Vice párroco en Spinadesco y en Boschetto, enseñante en el Seminario di Cremona, en 1914 va a Suiza por los emigrados italianos repatriados desde Alemania. En 1915 Italia entra en guerra y el padre Mazzolari es soldado en Génova, caporal en el hospital militar de Cremona luego, y por último capellán militar. Una vida de sufrimientos que lo marcan profundamente. A su regreso el Obispo lo nombra párroco de Cicognara.

Inflexible en su oposición al fascismo, en 1932 es nombrado párroco de Bozzolo donde inicia un camino eclesial y pastoral, literario y social, ligado a los movimientos políticos italianos. Colabora con la resistencia partisana, movimiento armado de oposición al fascismo y a las tropas de ocupación nazis instaladas en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Arrestado tres veces, buscado por la SS por mandato de captura entra en clandestinidad y se esconde en Gambara y luego en Bozzolo. Tras la Liberación prepara a los jóvenes para la democracia y en 1949 funda el periódico Adesso, para evangelizar a los más pobres y a los campesinos, que le procura diez sanciones de la autoridad eclesiástica. En 1954 el Santo Oficio le prohíbe predicar fuera de la diócesis y escribir, pero más tarde el Papa Montini lo invita a predicar en la Misión de Milán y Juan XXIII lo recibe en audiencia privada. Dos reconocimientos importantes. El Padre Mazzolari fallece en Bozzolo, Italia, a la edad de 69 años. El presidente de la fundación Mazzolari y postulador de la causa de beatificación afirma: “La propuesta del padre Mazzolari es la propuesta de un cristianismo que pone en el centro la misericordia de Dios”.  Él es definido por muchos “el párroco de los lejanos”; “el párroco de Italia”: su mirada siempre estuvo atenta también a aquellos que no estaban, a los ausentes, a quienes necesitaban sentir una cercanía. 

Griselda Mutual – Radio Vaticano; Fuente: Fundación don Lorenzo Milani ; Santi e beati

(from Vatican Radio)