Historia moderna: c.1450/1500-c. 1700

LA CASA REAL EN PORTUGAL (1580-1621) . 5280 (LABRADOR ARROYO, FÉLIX)

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Durante el siglo XIX se procedió a sustituir el modelo cortesano, en el que se había articulado políticamente la sociedad europea desde el siglo XIII, por el paradigma del estado liberal. La sustitución del modelo cortesano por el paradigma estatal fue un proceso que se inició con una nueva interpretación de la Corte en la filosofía de la Ilustración y que finalizó con la percepción de Corte y Estado como fenómenos opuestos, en el siglo XIX […] De esta manera, el paradigma estatal de interpretación de la realidad histórica quedó fijado y las estructuras y características que habían articulado el modelo cortesano de las Monarquías europeas quedaron borradas para siempre. Los historiadores del siglo XX, que se sirvieron de los métodos de otras ciencias (sociología, economía, etc.) para aplicarlos a sus respectivos análisis históricos, no modificaron el modelo estatal liberal, al contrario, lo acentuaron. En las últimas décadas, semejante modelo ha entrado en crisis y los historiadores hemos comprendido que el paradigma del Estado liberal no solo deforma la realidad histórica de la Edad Moderna europea, cuando se aplica, sino que además suprime ciertas realidades organizativas que existieron y que fueron fundamentales en la articulación del poder en la sociedad […] El profesor Félix Labrador Arroyo ha escrito un libro en el que da por presupuesto toda esta transformación de paradigmas interpretativos de la Historia. Tiene muy claro que el “modelo cortesano” es el adecuado para realizar un análisis de la evolución histórica de la Monarquía portuguesa y para examinar las relaciones diplomáticas entre las Monarquías lusa e hispana […]


DIPLOMACIA HISPANO-INGLESA EN EL SIGLO XVII (SANZ CAMAÑES, PORFIRIO)

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En este volumen se analizan las infructuosas negociaciones a la búsqueda del matrimonio español o alianza española efectuadas hasta 1624, al igual que las conversaciones sobre el hipotético tratado de partición de Holanda o los intentos por lograr un tratado marítimo hispano-inglés durante la década de 1630, encuentros que, sin pasar a la letra de ningún nuevo tratado, tampoco enturbiaron el clima de cooperación y amistad hispano-inglesa. La crisis de 1640 amenazó con fracturar la cohesión político-social de ambos países tendiendo a la resolución de sus problemas interiores, con el Parlamento en el caso inglés, y con sus reinos, en el de la monarquía hispánica. En consecuencia el camino hacia la guerra entre ambos países fue tan breve como episódico, a través de algunas acciones militares que no fueron sino símbolos, más del enfrentamiento inglés contra una monarquía católica en defensa de su razón religiosa que manifestaciones claras de una realidad. Aunque el fraude, la desconfianza y el doble juego político siempre fueron maniobras hábilmente utilizadas en la diplomacia hispano-inglesa, sin duda, formaban parte de ese conjunto de argumentos esgrimidos a la luz de la razón de Estado.