Pasitos de bebé (Comenzar por el principio ante los grandes trabajos)

Cómo ingeniárselas para hacer muchas cosas (y, además, con éxito)
Los esquemas nos ayudan a ver qué es importante y qué es secundario. En la vida real, cuando tenemos seis cosas que hacer al mismo tiempo, nos explota el cuello: nos agobiamos.
Para ello debemos comenzar un recorrido de baby-steps (pasitos de bebé) que podría tener esta concepción: Paso, inspiración, barrida (hacer las muchas cosas de una en
una), como se puede leer en la de Michael Ende (escogida de su Momo) que puedes leer a continuación…


Paso, inspiración, barrida

(hacer las muchas cosas de una en
una)

El barrendero Beppo

Momo tenía un amigo, Beppo Barrendero, que vivía en una casita que él mismo se
había construido con ladrillos, latas de desecho, y cartones. Cuando a Beppo
Barrendero le preguntaban algo se limitaba a sonreír amablemente, y no
contestaba. Simplemente pensaba. Y, cuando creía que una respuesta era
innecesaria, se callaba. Pero, cuando la creía necesaria, la pensaba mucho. A
veces tardaba dos horas en contestar, pero otras tardaba todo un día. Mientras
tanto, la otro persona había olvidado su propia pregunta, por lo que la
respuesta de Beppo le sorprendía casi siempre. Cuando Beppo barría las calles,
lo hacía despaciosamente, pero con constancia. Mientras iba barriendo, con la
calle sucia ante sí y limpia detrás de sí, se le iban ocurriendo multitud de
pensamientos, que luego le explicaba a su amiga Momo: "Ves, Momo, a veces
tienes ante ti una calle que te parece terriblemente larga que nunca podrás
terminar de barrer. Entonces te empiezas a dar prisa, cada vez más prisa. Cada
vez que levantas la vista, ves que la calle sigue igual de larga. Y te
esfuerzas más aún, empiezas a tener , al final te has quedado sin aliento.
Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer. Nunca se ha de
pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Hay que pensar en el paso
siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Entonces es
divertido: eso es importante, porque entonces se hace bien la tarea. Y así ha de ser.
De repente se da uno cuenta de que, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da
cuenta de cómo ha sido, y no se queda sin aliento. Eso es importante."
¿Acaso no es lo hermoso de la paciencia el que ella puede concedernos tiempo
para conocernos a su través oblicuamente a nosotros mismos? Porque, nos
pongamos como nos pongamos, la paciencia con que no sepamos mirarnos a nosotros
mismos será la misma no-paciencia que nos impida mirar a la realidad como ella
debe ser mirada: con-paciencia, con-pasión, con-com-pasión, com-padeciendo,
com-padeciéndo-nos…