Desayuno sueco para el Papa: dulce de leche

Betsy Obregón es sueca, pero sus antepasados provienen de Chile. Cuando habla sueco, suena a skånska, el dialecto del sur del país; y cuando habla castellano, su acento es típicamente chileno.

El gusto por el “manjar” -como se llama en Chile al dulce de leche- es compartido tanto por chilenos como por argentinos, y ella, aunque es sueca, sabe preparar muy bien ese dulce.

Por eso, Betsy va a preparar una tarta de dulce de leche para que el Papa se sienta como en casa el día que transcurrirá en Suecia.

La visita del Papa a Escania es naturalmente todo un acontecimiento y Betsy piensa que es un recuerdo positivo e importante para este país, y especialmente para Malmö, donde vive, que es una ciudad multicultural.

Betsy va a preparar una tarta de dulce de leche para que el Papa se sienta como en casa el día que transcurrirá en Suecia.

“La idea de preparar una tarta para el Papa me la sugirió un sacerdote de la parroquia, Fader Fermín, al que le gustan mis pasteles y pastas. Yo suelo llevar los domingos alguna cosa para tomar durante la merienda que solemos tener en los locales de la parroquia después de la Misa”.

“Cuando Fader Fermín nos dijo que al Papa le gusta el dulce de leche, se me ocurrió hacerle un pastel para el desayuno. Me sentí muy orgullosa y todos se alegraron de mi propuesta”.

Lo que desayunará el Papa en Suecia consiste “en un pastel que se hace con un fondo de bizcocho relleno con dulce de leche, gajos de melocotón en almíbar y mermelada, cubierto con una capa de dulce de leche y coco rallado”.

“Me gusta el tono moderno de su forma de ser, algo en lo que seguramente no soy una excepción”.

La familia de Betsy está encantada con la idea: “Piensan que es un gran honor que yo tenga la oportunidad de preparar la tarta para el Papa. Mi hija Elly se ha ofrecido inmediatamente a ayudar.

¿Qué diría Betsy al Papa si tuviera la oportunidad de hablar con él? “Que estoy orgullosa de tener un Papa que viene de Sudamérica. Me gusta el tono moderno de su forma de ser, algo en lo que seguramente no soy una excepción. Su forma genuina de ser es admirable. Y que, por favor, siga esparciendo por el mundo una moderna visión cristiana”.