Saltar al contenido

Historia

UNIFYING HEAVEN AND EARTH . ESSAYS IN THE HISTORY OF EARLY MODERN COSMOLOGY (Historia)

One of the most significant events in the history of Western civilization was the cosmological revolution of the 16th and 17th centuries. Among the most salient factors in this change, described by Alexandre Koyré as the ‘destruction of the cosmos’ inherited from ancient Greece, were Copernican heliocentrism and the substitution of a homogeneous universe for the hierarchical cosmos of the Platonic and Aristotelian tradition. Starting with a new approach to the issue of the presence of Islamic astronomical devices in Copernicus’ work and a thorough reappraisal of the cosmological views of Paracelsus, the book deals mainly with the abolition of cosmological dualism and the ways in which it affected the decline of astrology over the 17th century. Other related topics include planetary order and theories of world harmony, the cause of planetary motion in the Tychonic world system or the discussion on comets in Germany through the first presentation of a manuscript treatise by Michael Maestlin on the great comet of 1618.

SOC UNA NENA (ISMAIL, YASMEEN) (Historia)

A la niña de esta historia la confunden constantemente con un niño. Mientras bebe un refresco, juega a hacer espuma con la pajita. Desgraciadamente derrama todo por la mesa. Oye suspirar a la camarera: 'definitivamente, los niños son unos revoltosos y desordenados'. ¡Pero si soy una niña! Una niña a la que le gusta ir a toda velocidad en su patinete, saltar a la piscina, tocar la trompeta, hacer ruido y brincar por todos lados. Una niña que adora tanto jugar con muñecas como hacer una carrera y ganarla. Es una niña, ¡y que nadie le diga lo contrario! ¡Soy una niña! celebra quiénes somos de una manera divertida y animada. ¿Por qué el color rosa tiene que ser para las niñas y el azul para los niños?

ESPAÑA EN LAS URNAS . UNA HISTORIA ELECTORAL (1810-2015) (VILLA GARCÍA, ROBERTO) (Historia)

El sistema representativo y el ejercicio del voto han supuesto una auténtica revolución en la España contemporánea. Sin embargo, desde los inicios del constitucionalismo hasta la democracia actual, la normativa y la práctica electorales han sido continuamente impugnadas. Si en el siglo XIX las denuncias se centraban en el caciquismo y el fraude, hoy el sistema electoral está en el centro de la polémica, al atribuírsele las victorias de UCD en la transición y el predominio del PSOE y el PP. Pero la historia electoral de España es mucho más rica y compleja. Más allá de los vicios, los españoles fueron pioneros en la introducción de aspectos hoy inseparables de la democracia, como el abandono de la división estamental, la adopción del voto secreto, igual y directo, el registro censal o el diseño racional de las circunscripciones electorales. Aparte, las reglas electorales actuales no son ajenas a una serie de disfunciones históricas que podían haber frustrado la transición a la democracia. ¿Fueron el falseamiento electoral y el caciquismo una constante de las elecciones del XIX? ¿A quién beneficia y a quién perjudica la ley electoral vigente? ¿Conviene o no cambiarla? Estas son algunas de las preguntas que encuentran respuesta en la historia electoral española.

ODISEA . LAS AVENTURAS DE ULISES CONTADAS POR CHARLES LAMB (HOMERO) (Historia)

La Odisea, de Homero, compuesta en los siglos VIII-VII a. C., es una de esas obras que todo el mundo debería leer, pues forma parte de lo más esencial de nuestra cultura y nuestra historia. Su complejidad hace recomendable acudir a una buena adaptación, tanto por parte de los lectores más jóvenes como de muchos otros que quieren conocerla en una versión “más amable” que la original, y que es de esperar, que más tarde les lleve a acudir a ella. La adaptación que hizo el inglés Charles Lamb en el siglo XIX, es sin duda una de las mejores que se han hecho. La Odisea narra el regreso de Ulises a Ítaca tras haber luchado en la guerra de Troya. Ulises, un modelo del héroe, por su firmeza de espíritu, su inteligencia, su fuerza, su tenacidad y su determinación ante los desafíos, es además un ejemplo ético por completo válido en el siglo XXI, en su lucha contra la adversidad. El relato, en la adaptación de Lamb, es de una gran amenidad, una fabulosa novela de aventuras que, al mismo tiempo, nos instruye sobre la cultura griega clásica, y muy particularmente sobre su mitología. Esta edición cuenta con las preciosas ilustraciones de Marta Ponce.

LA BATALLA DEL EBRO A TRAVÉS DE LOS PARTES DE GUERRA, LA PRENSA Y LA RADIO (ARASA FAVÀ, DANIEL) (Historia)

La batalla del Ebro fue la más dura y sangrienta de la Guerra Civil Española. En la que más medios humanos y materiales volcaron los contendientes. Fue un enfrentamiento militar de gran dimensión, pero en paralelo a la lucha en las trincheras se libró otra batalla, la de la propaganda. El objetivo de este libro no es tanto explicar la batalla del Ebro como mostrar cómo la explicaban los dos contendientes en los partes de guerra y en la prensa. Es bien conocida aquella frase que dice que, «en la guerra, la primera víctima es la verdad». Con ironía, el Canciller de Hierro, Bismark, apuntó: «Nunca se miente tanto como en la guerra, en las campañas electorales y un día después de caza». El libro evidencia la manipulación de la verdad. No se detiene en afirmaciones teóricas o generales ni se limita a aspectos puntuales, sino que analiza día a día los partes de guerra y catorce publicaciones de los dos bandos (ABC de Madrid, ABC de Sevilla, Diario de Navarra, El Día Gráfico, El Norte de Castilla, El Noticiero Universal, El Socialista, Faro de Vigo, Fotos, Heraldo de Aragón, La Publicitat, La Vanguardia, Solidaridad Obrera y Treball). Son periódicos que van desde organizaciones comunistas y anarquistas hasta carlistas y falangistas, pasando por las de la izquierda burguesa y la derecha monárquica. Un análisis completo.

NUEVOS ENSAYOS SOBRE EL ENTENDIMIENTO (LEIBNIZ, G. W.) (Física)

Cuando nacemos, ¿nuestra alma está completamente vacía o contiene ya los principios de la ley divina? ¿Nuestros conocimientos provienen de la experiencia? Este es el punto de partida delos Nuevos ensayos sobre el entendimiento, escritos por G. W. Leibniz entre 1703 y 1704 con el propósito de refutar las ideas de John Locke expuestas, unos años antes, en sus famosos Ensayos sobre el entendimiento humano. La obra tiene la forma de un diálogo entre dos personajes: Filaletes, defensor de los postulados empiristas de Locke, y Teófilo, seguidor de la corriente racionalista y alter ego de Leibniz. Con una nueva traducción, profusamente revisada y anotada, el editor de estos Nuevos ensayos pone de manifiesto la enorme riqueza intelectual de Leibniz, uno de los pensadores más relevantes de la historia intelectual del mundo moderno, y más especialmente si se tienen en cuenta sus notabilísimas aportaciones a ámbitos del conocimiento tan amplios como los de la metafísica, la epistemología, la lógica, las matemáticas, la física, la jurisprudencia o la historia.

HISTORIAS PARISIENSES (FEUILLET, OCTAVE) (Energía)

El escritor francés del siglo XIX, Octave Feuillet, fue muy conocido en su época y ha seguido publicándose y representándose después. Historias parisienses junta dos novelas breves que destacan por su sensualidad y energía. Tanto en La novela de un joven pobre como en Historia de una parisiense hay suficiente vigor literario, sabiduría sobre las pasiones humanas, eficacia en el retrato de los personajes y las costumbres como para hacerlas atractivas e interesantes al lector de hoy. En la prioridad de lo argumental, la construcción cómplice de un entramado que puede tornarse previsible en algún momento pero que resulta siempre emocionante, Feuillet parece adelantar géneros discutidos desde la estética, aunque de poderosa influencia social y probada masividad en el consumo cultural como la telenovela o la comedia romántica del cine actual. Ahora, cuando se hace compleja la batalla por fomentar o conservar el hábito de consumir historias desde un entramado de palabras, un autor tan gráfico, sensorial, fluido como Octave Feuillet tiene mucho que decir a favor de la reflexión y del mejor entretenimiento. Amado del Pino

ESPAÑA EN LA ECONOMÍA MUNDIAL (MALUQUER DE MOTES, JORDI) (Contabilidad)

España en la economía mundial constituye la reconstrucción de la contabilidad nacional durante más de un siglo y medio, entre 1850 y 2015, y la síntesis de sus resultados. Forma una descripción estadística de la estructura, la dinámica, las tendencias y las variaciones coyunturales de los principales agregados de la economía española, especialmente del Producto Interior Bruto (PIB), el dato más relevante para el análisis. Las series largas, a contar desde 1850, están basadas en la aplicación del Sistema Europeo de Cuentas de 1995 (SEC 1995), a su vez consistente con el Sistema de Cuentas Nacionales de 1993 (SNA 1993) de Naciones Unidas. Para el período más reciente, desde 1995 en adelante, se ha añadido una segunda estimación de acuerdo con el nuevo SEC 2010. Durante el conjunto del período analizado, desde 1850 hasta la actualidad, el crecimiento del PIB de España fue del 2,27 por ciento anual y el del PIB por habitante del 1,56, un ritmo muy semejante al del conjunto del continente europeo. En el primer siglo, España creció poco y consiguió una expansión inferior a la media de Europa Occidental. En cambio, en los últimos sesenta y cinco años el crecimiento fue mucho mayor, con tasas que duplicaron las de aquel primer intervalo y superaron algo del conjunto del continente. Los mejores años de la historia fueron los que separan 1960 de 1973, época de auténtico “milagro económico español”. El fenómeno tiene mucho en común con las demás economías de la Europa mediterránea. Otro período de crecimiento importante, desconocido por la historia económica hasta ahora, es el que abarca los años 1919-1929. España creció fuertemente entonces gracias al gran impulso recibido de la explotación de los recursos hidroeléctricos y pudo disponer de un gran volumen de divisas, consiguiendo un importante incremento de las importaciones de bienes de equipo y de la inversión privada y pública. Las otras dos etapas de gran expansión fueron 1985-1992 y 1997-2007. Con todo, las series largas del PIB desmienten el tópico de una presunta bonanza extraordinaria en 1997-2007 porque en los mismos años se registró un enorme aumento de la población por causa de la inmigración masiva. La tasa de aumento del PIB per cápita de esos años es más baja que en el conjunto de 1950-2014. También es nueva la comprobación de que entre 1914 y 1919 el PIB creció muy poco y el PIB per cápita aún menos, tan solo un minúsculo 0,33 por ciento anual. La supuesta expansión causada por la neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial resulta desmentida. También se corrige otro tópico muy arraigado, según el cual España no estuvo especialmente afectada por la Gran Depresión de los años 1930. Lo cierto es que la evolución del PIB de 1929-1935 no registra prácticamente ninguna mejora, mientras que el PIB per cápita disminuyó en un 1,30 por ciento anual. La etapa más negativa de la historia, en términos de variación interanual, se reconoce en el tiempo reciente, desde 2007 a 2014. Nunca antes, salvo en etapas de guerra, el ritmo del PIB y del PIB per cápita había sido tan contrario a la prosperidad general. A diferencia del crecimiento acompasado entre producción y productividad que había caracterizado a la economía por más de ciento cuarenta años, en los veinte que separan 1994 de 2014 ambas series se muestran en España completamente discordantes. El crecimiento del PIB en la mal llamada “década prodigiosa” estuvo acompañado del estancamiento de la productividad. Desde 2007, el PIB ha sufrido una notable caída, con posterior estancamiento y leve reacción final, a la vez que se registraba un robusto incremento de la productividad, salvo en 2014 en que vuelve a reducirse. La tasa de inversión se mantuvo en niveles bajos hasta mediados del siglo XX, salvo en los años de impulso de 1898-1913 y de 1920-1930. En cambio, el ascenso en 1951-1974 fue continuo y robusto. Se trata de un cuarto de siglo decisivo para la modernización económica de España, aunque el primer decenio podría considerarse de recuperación, tras la Guerra Civil y la etapa de la autarquía, y solo a los años posteriores les cabría la consideración de generadores de un nuevo y muy importante crecimiento. Desde el comienzo de la crisis del petróleo de 1974-1985, se ha asistido a un auténtico derrumbe de la formación bruta de capital hasta solo un 19,78 por ciento del PIB en 2014, el porcentaje más bajo de los últimos sesenta años. Las nuevas estimaciones proporcionan una imagen muy clara de la evolución relativa de los siglos XIX y XX. La trayectoria de la economía española fue poco dinámica en comparación con los avances de la industrialización en los países desarrollados de Europa en el siglo XIX. Pero entre 1913 y 1930 el nivel económico de España mejoró con gran claridad con relación al resto del continente. Con la Guerra Civil de 1936-1939, la autarquía y la ausencia de reconstrucción económica posterior, se reanudó la caída relativa. En 1960 se llegó al mínimo histórico con tan solo un 4,18 por ciento del PIB de Europa Occidental. Por el contrario, el período 1960-1975 registra una expansión muy intensa que conlleva la mayor elevación de la participación de España en el PIB de Europa Occidental. Entre 1975 y 1985, la parte española del PIB de Europa Occidental se mantuvo esencialmente estable, y desde 1986 volvió a crecer para caer a partir de 2007. Se registró una clara convergencia económica real con la media de Europa hasta 1975, seguida de divergencia en los quince años posteriores. Un nuevo acercamiento al promedio europeo, menos intenso, tuvo lugar a partir de 1986 para dejar paso a una clara estabilidad en 2000-2007 y a un nuevo alejamiento desde entonces. El balance global es de fuerte convergencia económica con Europa a partir de 1960. Si la comparación se efectúa con el conjunto de la economía mundial, se alcanzan algunas conclusiones importantes. La parte del PIB mundial que suponía la economía española creció en la segunda mitad del siglo XIX, de modo que se superaron claramente los niveles macroeconómicos de 1820, con lo que se consumó la recuperación tras la crisis del Antiguo Régimen. Esta modesta expansión colocó a España entre los países que, sin conseguir el liderazgo en la modernización, tampoco quedaron atrasados con respecto al conjunto de la economía mundial. La fracción del PIB universal lograda por España en 1913 coincide exactamente con la de 1870, marcando un ritmo de crecimiento idéntico al del conjunto del mundo en ese intervalo. La evolución que lleva de 1913 a 1950 es comparativamente bastante negativa, por causa de la Gran Depresión de los años 1930 y, mucho más aún, por la Guerra Civil de 1936-1939 y la cerrada autarquía del primer franquismo. En cambio, desde 1950 a 1973 España creció a un ritmo muy superior al que alcanzara el conjunto del mundo. Entre 1973 y 2001 se registra una pérdida relativa con respecto al total mundial, pese a que el PIB real de España se habría prácticamente doblado entre esas dos fechas. Las series largas para la economía de España muestran con toda claridad que el país nunca en su historia estuvo por debajo de la media mundial del PIB per cápita. Eso significa que jamás conoció una situación de pobreza, lo que demuestra que el concepto de subdesarrollo no es aplicable a ninguna de sus etapas históricas. España figuró siempre en el grupo de países más desarrollados, aunque no en posiciones de liderazgo o de avance sobresaliente.