MITOS . POESÍA REUNIDA (1971-1995) (LINARES, ABELARDO) (Poesía)
BAJO OTRA LUZ, LA ÚLTIMA (RODRÍGUEZ MANCHADO, VICENTE) (Poesía)
LAS MÁSCARAS DE AFRODITA (VALCÁRCEL QUINTANA, ROSARIO) (Poesía)
AZUL… / CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA (DARÍO, RUBÉN) (Poesía)
ELLAS SE MASTURBAN (ARCAS ESPEJO, ANA / MEZQUITA DE HARO, NURIA) (Poesía)
HAY MENSAJES QUE NO NECESITAN BOTELLA (PLA PAGÀ, LAURA) (Poesía)
VERSOS PARA ESA MUJER MARAVILLOSA (TORRUBIAS GONZÁLEZ, RAMOS) (Poesía)
ADONDE MARCHABA (1990-2002) (MELINI CONCEPCIÓN, NICOLÁS) (Poesía)
100 POEMAS (HERNÁNDEZ, MIGUEL) (Poesía)
Esta selección antológica de los cien poemas más representativos del escritor Miguel Hernández (1910-1942), editada con rigor por Jesucristo Riquelme, nos permite recoger lo más representativo de un poeta universal, un poeta necesario. Su trayectoria vital y artística nos fascinará con una poesía de excelencia que aúna valores estéticos y alcance social: una poesía popular y culta, que trata de la vida desde la tradición y la vanguardia al alcance de un autodidacto, pero ávido y poroso, lector.
Esta selección antológica de los cien poemas más representativos del escritor Miguel Hernández (1910-1942), editada con rigor por Jesucristo Riquelme, nos permite recoger lo más representativo de un poeta universal, un poeta necesario. Su trayectoria vital y artística nos fascinará con una poesía de excelencia que aúna valores estéticos y alcance social: una poesía popular y culta, que trata de la vida desde la tradición y la vanguardia al alcance de un autodidacto, pero ávido y poroso, lector.LA MIRADA ALIELLA / LA MIRADA ATENTA (GARCÍA FERNÁNDEZ, ANTÓN) (Poesía)
La obra de Antón García ocupa un lugar central en la poesía contemporánea de Asturias, tanto en la escrita en la propia lengua asturiana ?que es la suya? como en castellano. Esta antología bilingüe aspira a presentar al lector peninsular una de las más indiscutibles y canónicas voces del Surdimientu, el movimiento de renovación sin precedentes que sacó a la exangüe literatura en lengua asturiana de una agonía de siglos y que cuenta con los mismos años que nuestra existencia democrática. La profesora Araceli Iravedra, autora del estudio preliminar de esta selección, pone de relieve las preocupaciones y motivos que, desde el primer libro de este autor, toman asiento y permanecen a lo largo de su obra: el amor y el desamor, el destierro, la amenaza del tiempo y su conjura, el poder terapéutico de la poesía o, más ampliamente, la reflexión metapoética, allí donde aquella verbaliza la voluntad lingüística que la promueve. Para Antón García el poema esta hecho«de palabras que mueren», como «una idea que queda / en el aire manso de los días, / a cubierto del que nunca perdona, / de ese tiempo que teje para todos / en el vacío / la muerte y la vida». Su poesía, comunicativa y aparentemente cercana, a veces impresionista y con la que busca poner a salvo del olvido su idea de la vida, no renuncia a algunos rasgos experimentales. A través de ellos profundiza en lo que tiene de irracional su visión de lo cotidiano, expresándose siempre con palabras claras que encierran la memoria de su frágil espacio identitario.
La obra de Antón García ocupa un lugar central en la poesía contemporánea de Asturias, tanto en la escrita en la propia lengua asturiana ?que es la suya? como en castellano. Esta antología bilingüe aspira a presentar al lector peninsular una de las más indiscutibles y canónicas voces del Surdimientu, el movimiento de renovación sin precedentes que sacó a la exangüe literatura en lengua asturiana de una agonía de siglos y que cuenta con los mismos años que nuestra existencia democrática. La profesora Araceli Iravedra, autora del estudio preliminar de esta selección, pone de relieve las preocupaciones y motivos que, desde el primer libro de este autor, toman asiento y permanecen a lo largo de su obra: el amor y el desamor, el destierro, la amenaza del tiempo y su conjura, el poder terapéutico de la poesía o, más ampliamente, la reflexión metapoética, allí donde aquella verbaliza la voluntad lingüística que la promueve. Para Antón García el poema esta hecho«de palabras que mueren», como «una idea que queda / en el aire manso de los días, / a cubierto del que nunca perdona, / de ese tiempo que teje para todos / en el vacío / la muerte y la vida». Su poesía, comunicativa y aparentemente cercana, a veces impresionista y con la que busca poner a salvo del olvido su idea de la vida, no renuncia a algunos rasgos experimentales. A través de ellos profundiza en lo que tiene de irracional su visión de lo cotidiano, expresándose siempre con palabras claras que encierran la memoria de su frágil espacio identitario.











