Adornarse con plumas ajenas

  Los Goles de Zarra
El abulense Pepe Canto (Cantito) fue novillero estimable durante la década de los años cuarenta del siglo pasado y vistió dignamente luego el traje de plata.
En su primera etapa profesional fue a debutar a la plaza de toros de una tarde en que se jugaba en un partido de entre las selecciones nacionales de España y Portugal. En el equipo de nuestro país se alineaba Zarra, el magnífico delantero del de la vizcaína.
El empresario de la novillada, para darle mayor aliciente al taurino, anunció que se habían colocado altavoces en el coso de Vista Alegre para ir dando noticias de la futbolística. Salió el primer novillo de tarde, que correspondía a Cantito, y éste le recibió con unos buenos lances de capa, rematados con una excelente media verónica. Sonó una enorme ovación y Pepe Canto saludó emocionado y se dirigió rápido a la barrera para decirle, muy contento, a su mozo de estoques:
– ¿ te has dao cuenta de la que he armao?
sin embargo, su desilusión fue mayúscula cuando escuchó entonces una terrible respuesta:
– ¡ Calla, chalao, si no te aplauden a ti, sino a Zarra, que acaba de meter un gol en Lisboa!