Amar como ama Dios. La inclusión, tema de la última Audiencia Jubilar del Papa Francisco

(RV).- Acoger sin excluir y sin clasificar a los otros en base a su condición social, idioma, raza, cultura ni religión, porque ante nosotros tenemos sólo a una persona a quien amar, tal como la ama Dios. La inclusión fue el tema de la última Audiencia Jubilar del Papa Francisco en el sábado 12 de noviembre, enmarcada además, por el Jubileo de las personas que han vivido o viven en la calle. 

El Papa meditó a partir de la invitación Universal que hace Jesús en el Evangelio de Mateo: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados», y hablando en italiano explicó que la expresión más inmediata con la cual nos sentimos acogidos en el Señor es aquella de su perdón. Recordó así que todos necesitamos sentirnos perdonados por Dios y que necesitamos encontrar hermanos y hermanas que nos ayuden a ir hacia Jesús, y a abrirnos al don que Él nos hizo en la cruz. 

Haciendo un breve repaso de situaciones que vemos en nuestro vivir cotidiano, cuando encontramos a personas oprimidas y cansadas en las oficinas, en los centros médicos, en la calle, el Santo Padre Francisco hizo presente que también a través de nuestros ojos, el Señor posa su mirada en estas personas, y por ello invitó a que nos preguntemos cómo está nuestro corazón al respecto, si es misericordioso, y si nuestro modo de actuar y de pensar es inclusivo. 

De este modo finalizó con un mensaje de inclusión el magisterio impartido durante las catequesis jubilares, invitando a no obstaculizarnos mutuamente el camino hacia Jesús, sino a hacernos instrumentos de su misericordia “con humildad y sencillez”. “La Santa Madre Iglesia – dijo – extiende el abrazo de Cristo muerto y resucitado. Dejémos involucrar en este momento de inclusión de los demás, para ser testigos de la misericordia con la que Dios ha acogido y acoge a cada uno de nosotros”. 



A continuación, el resumen de la catequesis que el Santo Padre pronunció en nuestro idioma: 

Queridos hermanos y hermanas:

En esta última Audiencia Jubilar del sábado consideramos un aspecto importante de la misericordia: la inclusión, que refleja el actuar de Dios, que no excluye a nadie de su designio amoroso de salvación, sino llama a todos. Esta es la invitación que hace Jesús en el Evangelio de Mateo que acabamos de escuchar: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados». Nadie está excluido de esta llamada, porque la misión de Jesús es revelar a cada persona el amor del Padre.

Por el sacramento del bautismo, nos convertimos en hijos de Dios y en miembros del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Por eso, como cristianos, estamos invitados a hacer nuestro este criterio de la misericordia, con el que tratamos de incluir en nuestra vida a todos, acogiéndolos y amándolos como los ama Dios. Así evitamos encerrarnos en nosotros mismos y en nuestras propias seguridades.

El Evangelio nos impulsa a reconocer en la historia de la humanidad el designio de una gran obra de inclusión que, respetando la libertad de cada uno, llama a todos a formar una única familia de hermanos y hermanas, y a ser miembros de la Iglesia, cuerpo de Cristo.

*****************************

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Que el Señor Jesús, que a todos acoge con sus brazos abiertos en la cruz, nos ayude a crecer como hermanos en su amor y a ser instrumentos de la misericordia y ternura del Padre. Muchas gracias.

(Griselda Mutual – Radio Vaticano)

(from Vatican Radio)

Anécdota de Anecdonet.com