El Papa Francisco en Génova: visita al Hospital pediátrico Gaslini



(RV).- Imágenes emotivas llegaron al corazón de todos desde el Hospital Pediátrico Giannina Gaslini de Génova, en donde el pontífice mantuvo la penúltima cita de su Visita Pastoral en territorio Ligur. El Papa Francisco fue recibido por el personal del hospital y algunos de los pequeños pacientes, quienes, algunos de ellos con su fragilidad, esperaban sin embargo al Obispo de Roma con ánimo y alegría, cantos, dibujos y carteles. 

Tras oir el saludo introductorio del Cardenal Angelo Bagnasco, el pontífice les dirigió palabras de agradecimiento por el trabajo que realizan y su reconocimiento por la trayectoria de la renombrada estructura. 

Al recordar al fundador del nosocomio, el Senador Gerolamo Gaslini, quien inició la obra para honrar a su pequeña hija fallecida, despojándose de todas sus posesiones, el Santo Padre alentó al personal a llevar adelante su delicada obra, “movidos por la caridad” y pensando a menudo en “el buen samaritano” del Evangelio, es decir, estando “atentos a las necesidades de sus pequeños pacientes, inclinándose con ternura sobre sus fragilidades, y viendo en ellos al Señor”.

Recordamos, asimismo, que fue a los pequeños pacientes del Hospital Gaslini a quienes el Papa Francisco anticipó unas palabras antes de emprender su visita pastoral: el miércoles por la tarde llamó por teléfono a la Emisora Parroquial  ‘Radio fra le note’, fundada por el sacerdote genovés don Roberto Fiscer, que dedica cada miércoles su programa al hospital pediátrico y dio el siguiente mensaje: “Queridos niños huéspedes del Hospital Gaslini de Génova, los saludo a todos con afecto en espera de encontrarnos el sábado. Quiero decirles que espero con alegría el momento de reunirme con ustedes y sus familiares. Voy para estar un cerca de ustedes, escucharles y llevarles la caricia de Jesús. Él siempre está cerca nuestro, especialmente cuando estamos en problemas y lo necesitamos. Él siempre nos da confianza y esperanza. Rezo desde ya por ustedes y ustedes, por favor, recen por mí”.  “Nos vemos el sábado”, les dijo, rezó junto a ellos un Ave María, e impartió su bendición a ellos y a sus familias, gesto que repitió también en esta ocasión. 

A continuación, las palabras del Papa Francisco al personal del Hospital pediátrico Gaslini



Queridos hermanos y hermanas:

En mi visita a Génova no podía faltar una etapa en este hospital donde se cura a los niños. Porque el sufrimiento de los niños es sin duda el más difícil de aceptar; y entonces el Señor me llama a estar, aunque sea brevemente, junto a estos niños y chicos y sus familiares. Muchas veces me hago y me repito la pregunta: ¿por qué sufren los niños? Y no encuentro explicación. Sólo miro el crucifijo y me detengo allí. 

Saludo a todos ustedes que trabajan en esta renombrada estructura, que desde hace ochenta años se dedica con pasión y competencia al cuidado y asistencia de la infancia, con el importante apoyo de la investigación. Expreso mi reconocimiento a los responsables del hospital, empezando por el Presidente de la Fundación, el Arzobispo de Génova, los médicos, el personal paramédico, a todos los colaboradores en las diversas especialidades, así como a los frailes menores capuchinos y a todos los que asisten y ayudan a los niños hospitalizados con amor y dedicación. Ellos, de hecho, también necesitan de sus gestos de amistad, de su comprensión, su afecto y apoyo paterno y materno.

Este Instituto surgió como un acto de amor del Senador Gerolamo Gaslini. Él, para honrar a su hija fallecida a temprana edad, lo fundó despojándose de todas sus posesiones: empresas, establecimientos, bienes inmuebles, dinero e incluso su casa. Por lo tanto este Hospital, conocido y apreciado en Italia y en el mundo, tiene un papel especial: seguir siendo un símbolo de generosidad y solidaridad. En el acto de Fundación del Hospital, Gaslini estableció: “Es mi firme voluntad que este Instituto tenga como base y guía la fe católica […] que fermente toda actividad y conforte todo dolor”. Sabemos que la fe obra principalmente a través de la caridad y sin ella, muere. Así que animo a todos ustedes para que lleven a cabo su delicada obra, movidos por la caridad, pensando a menudo en “el buen samaritano” del Evangelio: atentos a las necesidades de sus pequeños pacientes, inclinándose con ternura sobre sus fragilidades, y viendo en ellos al Señor. Quien sirve a los enfermos con amor sirve a Jesús, que nos abre el Reino de los cielos.

Espero que este hospital, fiel a su misión, pueda continuar con su valiosa obra de atención e investigación a través del aporte y contribución generosa y desinteresada de todas las categorías y en todos los niveles. Por mi parte, los acompaño con la oración y la bendición del Señor, que de corazón invoco sobre ustedes, sobre todos los pacientes y sus familiares.

(Griselda Mutual – Radio Vaticano)

(from Vatican Radio)

Anécdota de Anecdonet.com