VIRUTAS DE MADERA PRECIOSA:

LA
DIFERENCIA entre el noviazgo y el matrimonio es la misma que existe entre las
ilustraciones de un catálogo de semillas y lo que la tierra da después. 

El timón, en buenas manos
Un barco de vela-hace mucho tiempo de esto-se encontraba en medio de un auténtico huracán, traído y llevado por el fuerte oleaje. Los pasajeros se agitaban, gritaban aterrados. 
Tan sólo un niño seguía jugando tranquilamente en ese vaivén vertiginoso: era hijo del timonel.
El buque logró salvarse, y los pasajeros preguntaron con curiosidad al niño cómo había podido estar tranquilo en medio del peligro, cuando ellos estaban espantados.
-¿Temer?-contestó el niño-. ¡Pero si el timón estaba en manos de mi padre!
                    

Quien se sabe hijo de Dios no debe temer. Dios conoce mejor que nosotros mismos nuestras necesidades reales; es más fuerte y es nuestro Padre.

Cfr. T. Tóth, Creo en Dios