era mucho más que una cara bonita. Además de ser considerada la mujer más hermosa del cine en la época del dorado, fue una valiente luchadora que escondía una mente prodigiosa. Encerrada por su primer marido, Hedy aprovechó su atroz cautiverio para unos estudios de que culminarían en gran cantidad de inventos que cambiarán siempre el destino de la .

Y es que la gran de esta increíble mujer nada tuvo que ver con su deslumbrante belleza, sino con su para concebir un sistema de inalámbrica que se el del wifi, hoy en nuestras vidas.