«Nunca seremos iguales, ni falta que hace. No hay nada más aburrido que la igualdad. Lo que hace falta es que nos respetemos y respetemos nuestras diferencias. Que nos sintamos solidarios y unidos. Que nadie explote a nadie. Que nadie desprecie a nadie, lo avasalle o lo humille. Que nadie se crea superior. Que no seamos iguales no quiere decir que seamos mejores ni peores, sólo diferentes.»