La filiación divina constituye el fundamento de toda relación con Dios. Esa es la oración que Jesús enseña a sus discípulos, al explicarles cómo orar: el Padrenuestro. El autor acude con ese motivo a una de las grandes santas de la Iglesia, Teresa de Lisieux, maestra de la confianza en Dios.
La filiación divina constituye el fundamento de toda relación con Dios. Esa es la oración que Jesús enseña a sus discípulos, al explicarles cómo orar: el Padrenuestro. El autor acude con ese motivo a una de las grandes santas de la Iglesia, Teresa de Lisieux, maestra de la confianza en Dios.