👆
PULSAR EN LA IMAGEN PARA VER EL LIBRO
Érase una vez una bruja que era bruja. Vestía al estilo de las brujas y tenía nariz de bruja, lo que le hacía parecer una bruja. A veces, los niños la veían por la calle y, con los pelos de punta, gritaban: ¡Una bruja! Y no se equivocaban. Pero no era una bruja muy original ni demasiado creativa. Ni siquiera divertida. No. Era una aburrida bruja aburrida. Hasta que alguien muy especial apareció y
Érase una vez una bruja que era bruja. Vestía al estilo de las brujas y tenía nariz de bruja, lo que le hacía parecer una bruja. A veces, los niños la veían por la calle y, con los pelos de punta, gritaban: ¡Una bruja! Y no se equivocaban. Pero no era una bruja muy original ni demasiado creativa. Ni siquiera divertida. No. Era una aburrida bruja aburrida. Hasta que alguien muy especial apareció y